Una nueva ofensiva aérea rusa sobre Kiev dejó al menos 14 civiles muertos, entre ellos varios niños, y al menos 20 heridos, mientras provocaba daños en infraestructura diplomática clave, incluida la delegación de la Unión Europea (UE) en la capital ucraniana.
La mañana del 28 de agosto de 2025, Rusia lanzó un amplio ataque nocturno usando misiles y drones que golpeó al menos 13 puntos de Kiev, causando la muerte de entre 14 y 18 personas, incluidos menores de edad, y dejando decenas de heridos. Este ataque también afectó estructuras civiles y representaciones institucionales, como la misión de la UE y el British Council, que resultaron seriamente dañados tras la explosión de misiles.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, se manifestó “horrorizado” por la violencia y denunció que los daños a la delegación europea fueron causados de manera “deliberada”. Afirmó en redes sociales que:
“La UE no se intimidará. La agresión rusa sólo refuerza nuestra resolución por estar del lado de Ucrania y su pueblo”
Por su parte, la alta representante para la Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, señaló que “mientras el mundo busca un camino hacia la paz, Rusia responde con misiles”.
“El ataque de madrugada demuestra una decisión deliberada de intensificar la tensión y burlarse de los esfuerzos de paz. Rusia debe detener las matanzas y negociar”, agregó.
También se sumó la comisaria europea de Ampliación, Marta Kos, quien calificó el bombardeo como “una clara señal de que Rusia rechaza la paz y elige el terror”.
A raíz de este episodio, la UE convocó al embajador ruso en Bruselas como muestra de repudio y exigió una respuesta firme ante la violación del principio de inviolabilidad de las misiones diplomáticas.