Una ofensiva combinada de misiles y drones rusos sobre Kiev durante la madrugada dejó como saldo al menos 14 fallecidos, entre ellos tres niños, y decenas de heridos, según reportaron autoridades ucranianas y medios internacionales.
El bombardeo impactó más de una veintena de zonas en distintos distritos de Kiev, incluyendo edificios residenciales, oficinas diplomáticas y centros civiles. El ataque dañó gravemente la sede de la delegación de la Unión Europea y las oficinas del British Council, provocando la rotura de cientos de ventanas y incendios dispersos en la ciudad.
El Presidente Volodímir Zelenski, en una publicación en su red social X, calificó el ataque como una “horrible y deliberada matanza de civiles”, y advirtió que “los rusos eligen la balística en lugar de la mesa de negociaciones”.
El mandatario agregó que es momento de que el mundo reaccione con firmeza, sentenciando: “Es crucial que el mundo responda con firmeza. Rusia debe detener esta guerra que comenzó y continúa”.
La embajada de la Unión Europea y el British Council en Kiev se vieron afectadas, lo que provocó la convocatoria a los representantes rusos por parte de la UE y el Reino Unido.
íderes europeos como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro británico, calificaron el ataque de terror y barbarie, denunciando que socava las iniciativas de paz ya en marcha.