El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, propuso este viernes establecer un impuesto global a las multinacionales y a los países más ricos, con el objetivo de financiar acciones contra el cambio climático.
Durante su intervención, Lula subrayó que las grandes economías y empresas globales tienen una responsabilidad histórica en la crisis ambiental y, por tanto, deben aportar más recursos para enfrentarla.
Justicia ambiental como prioridad
El mandatario brasileño recalcó que no basta con que los países en desarrollo actúen, sino que quienes han contaminado más deben asumir su responsabilidad. Su propuesta refuerza su visión de una política fiscal alineada con la justicia ambiental.
Brasil ha respaldado ideas como el impuesto mínimo global de la OCDE y busca aplicar esquemas que graven a empresas extranjeras que operan en su territorio, como parte de una agenda de justicia climática internacional.