Yayoi Kusama, una de las figuras más reconocidas del arte contemporáneo, murió a los 97 años en Tokio, según confirmó su estudio. La artista japonesa falleció el pasado 14 de agosto en un hospital de la capital, aunque la noticia fue comunicada este jueves. El estudio no informó la causa de muerte.
Kusama alcanzó fama internacional por una propuesta artística marcada por los lunares, las calabazas y sus instalaciones inmersivas conocidas como “Infinity Mirror Rooms”, espacios que utilizan espejos y luces para crear la sensación de encontrarse en un entorno sin límites.
Sus obras fueron exhibidas en importantes museos y galerías alrededor del mundo, incluyendo una exposición en Chile bajo el nombre de “Obsesión Infinita”, realizada entre marzo y junio de 2015 en el Centro de las Artes 660.
Nacida en 1929 en Matsumoto, Japón, la artista se trasladó a Nueva York en 1957, donde comenzó a desarrollar una carrera vinculada a la vanguardia y las nuevas corrientes artísticas. Durante las décadas siguientes combinó pintura, escultura, instalaciones y performances, construyendo un lenguaje visual basado en la repetición de formas y patrones.
Su reconocimiento internacional aumentó especialmente durante las últimas décadas de su trayectoria. Sus instalaciones inmersivas atrajeron a grandes cantidades de visitantes y sus característicos diseños de lunares se transformaron en una de las imágenes más reconocibles del arte contemporáneo.
A lo largo de su carrera, Kusama recibió importantes distinciones, entre ellas la Orden de la Cultura de Japón, otorgada en 2016. También expuso en instituciones como el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), el Whitney Museum of American Art y el Tate Modern.
Pese a su avanzada edad, continuó trabajando hasta sus últimos días. El estudio de la artista señaló que siguió pintando y desarrollando su búsqueda artística hasta el final de su vida.
“Siguió pintando hasta sus últimos días, sin dejar nunca el pincel, y continuó explorando el amor eterno y el alma inmortal”, señaló su estudio en el comunicado.
“A lo largo de una vida extraordinaria dedicada por entero a la creación artística, Kusama desarrolló una carrera aclamada internacionalmente como artista de vanguardia pionera, cuya práctica creativa abarcó las artes visuales, la representación, la ficción y la poesía”, añadieron.
La muerte de Kusama deja atrás una trayectoria de varias décadas que transformó elementos aparentemente simples, como los puntos y las formas repetitivas, en una propuesta artística reconocida mundialmente.