Las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo confirmaron un nuevo brote de ébola que ya deja al menos 65 personas fallecidas y más de 240 casos sospechosos en el este del país africano.
El brote fue detectado en la provincia de Ituri, una zona cercana a las fronteras con Uganda y Sudán del Sur, lo que aumentó la preocupación internacional ante un posible riesgo de expansión regional.
Autoridades investigan una cepa distinta del virus
Según informaron los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África, análisis preliminares confirmaron la presencia del virus en varias muestras tomadas en laboratorios del país.
Las primeras investigaciones apuntan a que el brote podría estar relacionado con una cepa distinta a la variante Zaire, que ha sido la más común en epidemias anteriores en el Congo.
Expertos sanitarios advirtieron que esto podría complicar la efectividad de tratamientos y vacunas desarrolladas para otros tipos del virus.
Temen expansión por movilidad y violencia en la zona
La situación genera preocupación debido a la alta movilidad de personas vinculadas a actividades mineras y a los problemas de seguridad provocados por grupos armados que operan en la región.
Organismos internacionales, junto a autoridades de Congo, Uganda y Sudán del Sur, iniciaron coordinaciones de emergencia para reforzar vigilancia fronteriza, rastreo de contactos y respuesta sanitaria.
La República Democrática del Congo ha enfrentado múltiples brotes de ébola desde que el virus fue identificado por primera vez en 1976.