El papa León XIV publicó este lunes su primera encíclica, titulada Magnifica Humanitas, en la que advierte sobre el dominio de la inteligencia artificial (IA) y el impacto social y ambiental de su desarrollo.
El documento, de 130 páginas, indica que la IA no puede considerarse moralmente neutra y que su control está concentrado en grandes empresas tecnológicas, más que en los Estados.
El pontífice llama así a “desarmar” esta tecnología para “impedir que domine a la humanidad”.
La encíclica también señala que la extracción de tierras raras, esenciales para la producción tecnológica, genera condiciones laborales peligrosas para niños y adolescentes en algunas regiones del mundo, afirmando que estas serían incluso “nuevas formas de esclavitud”.
“En algunas regiones del mundo, adolescentes y niños trabajan en condiciones peligrosas en la trituración de los materiales de los que se obtienen las tierras raras”, aseguró.
Además, advierte sobre la necesidad de implementar soluciones tecnológicas sostenibles que disminuyan el impacto ambiental.
En su texto, el papa denuncia que la gestión de datos, plataformas e infraestructuras digitales está fuera del control estatal y que esto condiciona el acceso y la equidad en el uso de la tecnología.