El nuevo gobierno de Perú anunció la implementación del estado de emergencia en Lima Metropolitana y Callao tras el estallido de protestas masivas contra el crimen organizado y la clase política, que dejó al menos un manifestante muerto y más de 100 heridos.
Las movilizaciones, que comenzaron hace un mes, están encabezadas en gran parte por jóvenes entre 18 y 30 años, agrupados bajo el nombre de Generación Z, quienes acusan al Congreso y al gobierno interino de José Jerí de ser parte del círculo del poder corrupto.
El episodio fatal y la respuesta del Estado
El manifestante muerto fue el rapero Eduardo “Trvko” Ruiz, de 32 años, alcanzado por una bala disparada por un suboficial de la policía que actuó por su cuenta. El oficial fue separado de la institución y detenido. Además del fallecido, se reportaron 113 heridos: 84 policías y 29 civiles.
Las protestas derivaron en enfrentamientos intensos, con uso de gases lacrimógenos, disparos de perdigones, lanzamientos de objetos incendiarios y barricadas.
Bajo el estado de emergencia, el gobierno podrá desplegar militares en las calles, restringir la libertad de reunión y el tránsito, e intervenir con facultades especiales para restablecer el orden público. También se mantiene la posibilidad de instaurar el toque de queda.