El precio del petróleo registró una fuerte caída este martes, en medio de señales que apuntan a una posible vía diplomática para evitar una mayor escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
El Brent llegó a retroceder 4,3% y se ubicó por debajo de los US$89 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) se situó bajo los US$82. Se trata de los niveles más bajos en aproximadamente dos semanas.
La caída refleja principalmente una menor preocupación de los mercados por una interrupción mayor del suministro de crudo. Entre los factores que contribuyeron al cambio de expectativas estuvo la visita del jefe del Ejército de Pakistán a Irán, además de contactos entre Teherán y Omán relacionados con la posibilidad de reanudar la navegación por el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte mundial de petróleo.
A esto se suma que Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra Irán, pero por ahora evitó aplicar sanciones secundarias a países que mantienen relaciones comerciales con Teherán, incluida China, uno de los principales compradores del crudo iraní.
La reacción del mercado muestra que los inversionistas están interpretando las nuevas medidas estadounidenses como una herramienta de presión económica y diplomática, más que como una señal inmediata de una ampliación del conflicto militar.
Sin embargo, persisten riesgos para el mercado energético. El estrecho de Ormuz continúa siendo un punto crítico para el transporte de petróleo, por lo que una eventual nueva escalada militar podría volver a elevar rápidamente los precios del crudo.