El ex presidente catalán Carles Puigdemont aclaró este martes que no está en Bélgica para pedir asilo político, como se había especulado, sino por razones de seguridad, y que no eludirá un eventual juicio por rebelión.
“No estoy aquí para pedir asilo político”, sino “para poder reaccionar con libertad y seguridad”, dijo Puigdemont en conferencia de prensa, cuatro días después de proclamar la independencia y al día siguiente de que la fiscalía española anunciara que lo demandará por rebelión y sedición, lo que podría acarrearle 30 años de cárcel.
Además, defendió “ralentizar” la independencia para evitar la violencia en la región española, en una conferencia de prensa en Bruselas cuatro días después de proclamar la secesión.
“No se puede construir la república de todos desde la violencia”, dijo Puigdemont, añadiendo: “Si esta actitud tiene como precio ralentizar el despliegue de la república, se tiene que considerar que este es un precio razonable”.