Autoridades del Reino Unido confirmaron que Rusia llevó a cabo una operación secreta con submarinos en aguas cercanas a su territorio, en un despliegue que fue seguido durante semanas por fuerzas británicas y aliadas.
La información fue dada a conocer por el Ministerio de Defensa británico, que detalló que varias unidades rusas fueron detectadas operando en el Atlántico Norte, en zonas consideradas estratégicas para la seguridad del país.
Según reportes de Reuters y AP News, los submarinos fueron identificados en áreas donde se ubican cables submarinos de telecomunicaciones y ductos energéticos, infraestructura clave para el funcionamiento del Reino Unido y Europa.
Las autoridades señalaron que este tipo de movimientos genera preocupación, debido a la posibilidad de sabotaje o interferencia en sistemas críticos.
El despliegue ruso fue monitoreado mediante operaciones de vigilancia que incluyeron buques de guerra, aeronaves y sistemas especializados en detección submarina.
De acuerdo con The Guardian, la operación se extendió por varias semanas, período en el que las fuerzas occidentales mantuvieron seguimiento constante de los movimientos de las naves.
El ministro de Defensa británico, John Healey, advirtió que el Reino Unido está preparado para responder ante cualquier amenaza a su infraestructura, señalando que este tipo de incursiones no pasarán inadvertidas.
Las autoridades recalcaron que, aunque no se registraron incidentes directos, el episodio refuerza las tensiones con Rusia en un contexto de creciente actividad militar en Europa.
El caso se suma a una serie de episodios recientes que han encendido alertas en países europeos sobre operaciones encubiertas y actividades híbridas vinculadas a Moscú.
Analistas internacionales advierten que este tipo de maniobras buscan medir la capacidad de respuesta de Occidente, en medio de un escenario marcado por la guerra en Ucrania y la competencia estratégica en la región.