El secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., aseguró que la inteligencia artificial puede entregar consejos médicos “mejor informados” que los propios doctores, planteamiento que generó una respuesta crítica desde la Asociación Médica Estadounidense (AMA).
Las declaraciones de Kennedy se produjeron durante una conversación con el vicepresidente JD Vance, que puso cierre a la cumbre Make America Healthy Again, instancia que reunió a representantes de los sectores tecnológico y sanitario.
Durante el encuentro, Kennedy sostuvo que “la inteligencia artificial (IA) puede dar consejos médicos mejor informados que los propios doctores”.
Incluso afirmó que estas herramientas tendrían la capacidad de contradecir las indicaciones de los expertos en determinadas materias.
Kennedy también contó que durante esa misma semana conversó con Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI.
Según el relato del secretario, Altman le habría señalado que, mientras hace dos años no habría recomendado consultar a un chatbot para obtener orientación médica, actualmente un médico podría incurrir en mala praxis si no consulta estas herramientas antes de realizar un diagnóstico o indicar un tratamiento.
La respuesta de la Asociación Médica Estadounidense
El planteamiento de Kennedy encontró una respuesta de la Asociación Médica Estadounidense (AMA). Su director ejecutivo, John Whyte, reconoció el potencial de la inteligencia artificial en el ámbito sanitario, pero sostuvo que esta tecnología no puede sustituir el criterio de los médicos.
Whyte señaló que los pacientes necesitan decisiones basadas en la evidencia médica disponible y, al mismo tiempo, orientadas por profesionales capaces de considerar las necesidades particulares de cada persona.
El debate también se produce en medio de cuestionamientos sobre la confiabilidad de los sistemas de inteligencia artificial aplicados a información sanitaria.
El debate sobre el papel de la IA en la medicina ocurre además mientras Estados Unidos enfrenta un brote de sarampión que, según los antecedentes citados en el artículo, había alcanzado al menos 3.659 casos durante este año, la cifra más alta registrada desde 1991.