Un nuevo episodio de tensión surgió entre Estados Unidos y Cuba tras las declaraciones de Donald Trump, quien aseguró que tomará el control de la isla, generando una inmediata reacción desde La Habana.
El canciller Bruno Rodríguez respondió con firmeza: “Los cubanos no nos dejamos amedrentar”, destacando el respaldo ciudadano durante las movilizaciones del Día del Trabajador.
Escalada de tensión
Rodríguez calificó los dichos como una amenaza directa, advirtiendo que elevan el conflicto. En paralelo, EE.UU. anunció nuevas sanciones económicas contra sectores clave de la isla.
Trump también señaló que priorizará acciones en Irán, mientras Washington acusa a Cuba de vínculos con servicios de inteligencia de países adversarios.
Por su parte, desde el gobierno cubano reforzaron su llamado a la ciudadanía a defender la soberanía nacional.