El mandatario estadounidense, Donald Trump, instruyó que dos submarinos nucleares se dirijan hacia territorio ruso tras clasificar de “provocadoras” las declaraciones del vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvedev, quien expresó a través de X: “Está jugando al juego de los ultimátum con Rusia: 50 o 10 días… Él debería recordar dos cosas. Primero: Rusia no es ni Israel ni incluso Irán. Y segundo: cada nuevo ultimátum es un paso hacia la guerra. No entre Rusia y Ucrania, pero con su propio país”.
En este sentido, Trump, quien ha intentado detener la guerra entre Rusia y Ucrania, le dio al mandatario ruso, Vladimir Putin, un plazo de diez a doce días para acabar con el conflicto. Además, respondió a los dichos del expresidente Medvedev a través de Truth Social: “He ordenado el despliegue de dos submarinos nucleares en las regiones correspondientes, por si acaso estas declaraciones insensatas e incendiarias fueran más allá. Las palabras son muy importantes y, a menudo, pueden tener consecuencias imprevistas; espero que este no sea uno de esos casos. ¡Gracias por su atención!”.
Lejos de dar una solución rápida a la escalada del conflicto, estos submarinos son una muestra del poder nuclear de Estados Unidos, pues se trataría de los modelos Ohio. Sus 171 metros los hacen los terceros más grandes del mundo, contando con una tecnología que los hace casi indetectables. Además, su reactor nuclear les permitiría permanecer hasta 15 años bajo el mar en absoluto sigilo teniendo la capacidad para 24 misiles con alcance de 11 mil kilómetros.
En medio de estas advertencias y, a diferencia del anti occidentalista Medvedev, el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov manifestó que las gestiones realizadas hasta el momento por la Casa Blanca han resultado “muy útiles” en el conflicto bélico con Ucrania. Sin embargo, Putin no se ha pronunciado aún.