El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está considerando ampliar sus operaciones militares contra Venezuela, incluyendo posibles ataques en territorio terrestre, según declaraciones del senador republicano Lindsey Graham.
En una entrevista emitida el domingo 26 de octubre en el programa “Face the Nation” de CBS, Graham afirmó que Trump le informó sobre planes para informar al Congreso sobre futuras operaciones militares en Venezuela y Colombia. Graham expresó su apoyo a la idea, indicando que el Presidente ya posee la autoridad necesaria para llevar a cabo tales acciones.
Desde principios de septiembre, la administración Trump ha llevado a cabo una serie de ataques aéreos contra embarcaciones venezolanas y colombianas presuntamente involucradas en el tráfico de drogas, resultando en la muerte de al menos 43 personas.
El gobierno de Trump ha justificado estas acciones calificando a los involucrados como “narcoterroristas” y argumentando que representan una amenaza directa para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Sin embargo, estas operaciones han generado controversia tanto a nivel nacional como internacional. El senador republicano Rand Paul calificó los ataques aéreos como “ejecuciones extrajudiciales”, señalando la falta de evidencia pública sobre la identidad y las actividades de las personas objetivo de los ataques.
Asimismo, el senador demócrata Mark Kelly expresó preocupaciones sobre la legalidad de las acciones militares en aguas internacionales y la posibilidad de que se intensifiquen con ataques en tierra.
En respuesta a las críticas, Graham defendió las acciones del Presidente, argumentando que el uso de la fuerza militar es una medida legítima para proteger a Estados Unidos de las amenazas del narcotráfico. Además, advirtió al Presidente venezolano Nicolás Maduro que las consecuencias para su régimen podrían intensificarse si persiste en sus actividades.
La situación ha generado tensiones diplomáticas en la región, con líderes latinoamericanos expresando su preocupación por la escalada militar y la falta de un marco legal claro que respalde las acciones de Estados Unidos.
Mientras tanto, el Congreso estadounidense se prepara para recibir una actualización detallada por parte de la administración Trump sobre las operaciones en curso y los planes futuros en la región.