El asilo de Nicolás Maduro fue objeto de gestiones diplomáticas reservadas en los días previos a su captura por fuerzas estadounidenses. Así lo reveló The Washington Post, que detalló conversaciones de alto nivel destinadas a evitar una operación militar en Venezuela.
Según el diario, el Vaticano participó activamente en estos contactos. El objetivo era promover una salida negociada para el presidente venezolano depuesto mediante un eventual exilio fuera del país.
La información indica que el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, dialogó con Brian Burch, embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede. En ese intercambio se abordó una propuesta rusa para conceder asilo a Nicolás Maduro.
“Lo que se le propuso (a Maduro) fue que se marchara y pudiera disfrutar de su dinero”, señaló una persona familiarizada con la oferta rusa. La misma fuente agregó que “parte de la propuesta era que el presidente ruso, Vladímir Putin, garantizara su seguridad”.
Gestiones contrarreloj antes de la captura de Maduro
Pese a estas gestiones, Estados Unidos ejecutó una operación militar. Esta acción terminó con la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. Ambos fueron trasladados a Nueva York, donde permanecen detenidos. Enfrentan acusaciones de narcoterrorismo.
El reporte del asilo de Nicolás Maduro también señala que el entonces presidente estadounidense, Donald Trump, habría invitado a Maduro a Washington. La intención era discutir personalmente un salvoconducto. Sin embargo, el mandatario venezolano habría rechazado esa opción.
El Vaticano se sumó así a una carrera contrarreloj diplomática. La alternativa buscaba enviar a Maduro al exilio en países como Rusia, Qatar o Turquía. Todo ello ocurrió en los días previos a la intervención militar.
De acuerdo con documentos citados por el medio, el 24 de diciembre, el cardenal Parolin convocó de urgencia al embajador Burch. El encuentro se realizó mientras el papa León XIV, primer pontífice estadounidense, se preparaba para la misa de Nochebuena.
En esa conversación, Parolin planteó una duda clave. “¿Estados Unidos se centraría únicamente en los narcotraficantes o la administración Trump realmente buscaba un cambio de régimen?”, preguntó el secretario de Estado vaticano.
El cardenal reconoció que Maduro debía dejar el poder. No obstante, insistió en la necesidad de ofrecerle una salida. Según el diario, “durante días, el influyente cardenal italiano había estado buscando acceso al Secretario de Estado, Marco Rubio, desesperado por evitar el derramamiento de sangre”.
Reacción del Vaticano
Tras la publicación, la oficina de prensa del Vaticano emitió un comunicado. “Es decepcionante que se hayan revelado partes de una conversación confidencial que no reflejan con precisión el contenido de la conversación en sí”, señaló la Santa Sede.
El informe también menciona que Parolin compartió un “rumor” relevante. Según este, Venezuela sería una pieza de negociación entre Rusia y Ucrania. Moscú podría renunciar a Caracas a cambio de avances en Europa del Este.
La diplomacia vaticana ha intentado históricamente una salida pacífica para Venezuela. Tanto el papa Francisco como León XIV llamaron a evitar el uso de la fuerza. “Estamos buscando maneras para calmar la situación, buscar, sobre todo, el bien del pueblo”, afirmó el pontífice en diciembre.
Finalmente, ni las advertencias papales ni el intento de facilitar el asilo de Nicolás Maduro prosperaron. La vía militar se impuso y derivó en su captura.