La minería se posicionó como el sector económico que genera mayor confianza entre consumidores y colaboradores en Chile, según reveló la tercera edición del Estudio de Confianza 2026, elaborado por PwC Chile junto a la Universidad Diego Portales (UDP) y con la colaboración de la ACHS.
Los resultados fueron presentados este miércoles en ICARE, instancia que reunió a representantes del mundo empresarial, académico y expertos en comunicación corporativa.
El estudio además evidenció una creciente brecha entre la percepción de los directivos y lo que realmente piensan consumidores y trabajadores sobre las empresas.
Minería lidera ranking de confianza
Según el sondeo, la minería obtuvo una nota de 4,8 en confianza entre consumidores en una escala de 1 a 10, liderando entre los distintos sectores económicos evaluados.
Más atrás aparecieron el comercio con un 4,6 y la industria manufacturera con un 4,5.
Sin embargo, el informe también mostró una baja respecto al año anterior, cuando estos sectores registraron evaluaciones de 6,2; 6,1 y 5,9 respectivamente.
En el caso de los colaboradores, la minería volvió a liderar con una nota de 7,3, mientras que sectores como enseñanza, salud y servicios financieros obtuvieron las peores evaluaciones.
Empresas superan a otras instituciones
El estudio además reveló que las empresas continúan siendo mejor evaluadas que otras instituciones del país.
Entre los consumidores, las compañías alcanzaron una nota promedio de 5,6, pese a caer 0,4 puntos respecto a 2025. En segundo lugar quedaron las FF.AA. y de Orden, con un 4,9.
Desde la mirada de los trabajadores, las empresas obtuvieron una evaluación de 6,5, mientras que las Fuerzas Armadas y de Orden alcanzaron un 4,7.
La gran brecha entre directivos y consumidores
Uno de los datos más llamativos del informe apunta a la diferencia entre lo que creen los líderes empresariales y lo que realmente perciben consumidores y colaboradores.
Según el estudio, el 86% de los directivos considera que los clientes confían altamente en sus organizaciones.
Sin embargo, solo el 24% de los consumidores afirma confiar realmente en las empresas, generando una brecha de 62 puntos.
Algo similar ocurre con los trabajadores. Mientras el 90% de los directivos cree que sus equipos confían en la organización, apenas el 47% de los colaboradores lo confirma.
Desconfianza impacta directamente en las compras
El informe también mostró cómo la confianza influye directamente en las decisiones de consumo.
Un 70% de los consumidores aseguró haber dejado de comprar a una empresa porque no confiaba en ella.
Además, un 53% afirmó haber recomendado a cercanos no adquirir productos o servicios de determinadas compañías.
Entre las principales razones de desconfianza aparecieron problemas relacionados con calidad de productos o servicios, incumplimientos en posventa, “letra chica” y cobros indebidos.
La inteligencia artificial también genera dudas
Otro de los temas abordados por el estudio fue el impacto de la inteligencia artificial en la percepción de confianza de las personas.
El 53% de los consumidores manifestó desconfianza respecto a la calidad de respuestas entregadas por herramientas de IA al interactuar con empresas.
Además, un 47% afirmó desconfiar del uso de inteligencia artificial para atención de clientes y también de la utilización de IA generativa en publicidad.
En contraste, los colaboradores mostraron una visión más optimista. El 63% aseguró no sentir temor de que la IA termine reemplazando puestos de trabajo en las empresas donde se desempeñan.
“La confianza se construye desde la experiencia”
Tras la presentación del informe, el socio principal de PwC Chile y director de ICARE, Renzo Corona, destacó la importancia de fortalecer la confianza como un activo estratégico para las organizaciones.
“La confianza es el principal habilitador del valor a largo plazo y uno de los activos más desafiantes de medir, gestionar y sostener”, afirmó.
Por su parte, el presidente del directorio de la ACHS, Lorenzo Gazmuri, aseguró que hoy la confianza se construye principalmente desde la experiencia concreta de las personas.
“El trato justo, el cumplimiento de los compromisos y la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace son factores decisivos”, sostuvo.