Un clima de expectativas positivas marca el inicio del próximo gobierno del presidente electo José Antonio Kast, según los resultados de la primera encuesta Plaza Pública de Cadem publicada este domingo. El estudio se dio a conocer tras la segunda vuelta presidencial realizada el 14 de diciembre.
De acuerdo con el sondeo, un 55% de los encuestados considera que a Chile le irá bien o muy bien con la nueva administración. En contraste, un 20% cree que el país enfrentará un escenario negativo. Un 18% prevé una situación regular, mientras que un 7% no respondió.
La medición también muestra un aumento significativo del optimismo nacional, que llega a un 61%, el nivel más alto desde marzo de 2018. Esta cifra refleja una percepción favorable respecto del futuro político y económico del país.
Apoyo ciudadano y prioridades del nuevo gobierno
La encuesta Cadem indagó en las razones del respaldo electoral a Kast. Un 49% afirmó que votó por su programa de gobierno. En tanto, un 37% señaló que su decisión buscó evitar el triunfo de Jeannette Jara y del Partido Comunista. Además, un 32% indicó que votó para impedir la continuidad del gobierno del Presidente Gabriel Boric.
Respecto de las promesas de campaña más valoradas, el 60% mencionó el cierre de la frontera para terminar con la inmigración ilegal como la principal medida esperada. Le siguen el ajuste fiscal para reducir el gasto del Estado en 6 mil millones de dólares (29%) y el crecimiento económico al 4%, junto con la creación de empleo (19%).
Otras iniciativas destacadas fueron la neutralización del crimen organizado (16%) y la realización de una auditoría completa al Estado (14%).
Liderazgo, residencia presidencial de Kast y rol de la Primera Dama
La encuesta Cadem también evaluó los atributos personales del mandatario electo. Un 70% considera que Kast tiene carácter y convicciones claras. Un 65% destaca su liderazgo y autoridad, mientras que un 63% cree que tiene capacidad para reactivar la economía y generar empleo.
En materia institucional, un 60% considera positivo que el Presidente viva en el Palacio de La Moneda. Solo un 22% estima que es una mala decisión. Además, un 66% apoya la recuperación del rol de la Primera Dama durante el próximo gobierno.
Este punto se relaciona con el papel que ejercerá María Pía Adriasola, esposa del presidente electo. Ella ha manifestado su intención de asumir ese rol sin revertir el traspaso de las fundaciones presidenciales realizado durante la actual administración.