Este lunes, la Cámara de Diputadas y Diputados dio el primer paso en la tramitación del proyecto que regula la interrupción voluntaria del embarazo. A pesar de su alta carga simbólica y social, la iniciativa no cuenta con ningún tipo de urgencia por parte del Ejecutivo, lo que podría frenar su avance legislativo.
La propuesta establece que las mujeres podrán solicitar la interrupción del embarazo hasta las 14 semanas de gestación, y que esta prestación deberá ser entregada conforme al Código Sanitario, incluyendo información veraz, completa y objetiva.
Además, se contempla la posibilidad de objeción de conciencia por parte del equipo médico, siempre bajo los marcos establecidos por la ley.
La ministra de Salud, Ximena Aguilera, comentó sobre la ausencia de urgencia: “Yo entendí que iba a entrar con la urgencia suficiente como para tener una discusión y ese tema lo está manejando también no solo este ministerio sino que otros ministerios”, según consignó 24 Horas.
Tensión en la Cámara: comisiones y controversias
La tramitación no comenzó sin roces. La Secretaría de la Cámara determinó que el proyecto pasará por las comisiones de Salud, Constitución y Hacienda, esta última por implicar gasto fiscal.
Sin embargo, la solicitud de la diputada Alejandra Placencia (PC) para incluir a la Comisión de Mujeres y Equidad de Género generó un intenso debate. La moción fue rechazada por falta de votos, mientras que la oposición intentó excluir la comisión de Salud, sin éxito.
¿Qué contempla el proyecto?
El texto plantea que el Estado deberá garantizar el acceso oportuno a esta prestación médica, incluyendo información clara sobre el procedimiento, derechos y condiciones de acceso.
Aunque aún sin urgencia, el proyecto ya se instaló en el debate público, y la presión para avanzar en su discusión aumenta.