La familia de Haydée Moya Moya, asistente de la educación que permanece hospitalizada tras el ataque ocurrido el viernes en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama, informó que su condición continúa siendo de extrema gravedad y que su evolución se definirá en las próximas horas.
El violento episodio se registró la mañana del 27 de marzo, cuando un estudiante de 18 años atacó con un arma blanca a funcionarios y alumnos al interior del establecimiento. El hecho dejó como víctima fatal a la inspectora María Victoria Reyes Vache, además de varios lesionados, entre ellos Moya, quien resultó con heridas de alto compromiso.
Pronóstico reservado
Ante este escenario, la familia de Haydée difundió una declaración pública donde detalló que la asistente continúa en “estado grave y con riesgo vital”, luego de ser intervenida de urgencia en el Hospital del Cobre.
Según el comunicado, las lesiones comprometieron distintos órganos, lo que mantiene un escenario clínico delicado. “Las próximas 48 horas serán cruciales para su evolución”, informaron.
“Ama su trabajo”
La familia subrayó en el mensaje el compromiso profesional de Haydée, destacando que ese día se encontraba cumpliendo sus funciones con normalidad cuando ocurrió el ataque.
“Es una mujer profundamente dedicada a su vocación. Ama su trabajo y sabemos que lo que hizo ese día fue guiado por su convicción de educar, cuidar y proteger“, expresaron.
Asimismo, pidieron a la comunidad sumarse a una cadena de oración tanto por ella como por el estudiante que también se mantiene en estado crítico tras la agresión.
Los familiares señalaron que, dada la dureza del momento, evitarán emitir opiniones sobre el caso. “Estamos viviendo una situación profundamente compleja y hemos intentado sostenernos en paz y calma durante estos días”, sentenciaron.