Antonio Walker, Presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), inauguró ENAGRO 2025 con un potente llamado a la unidad nacional. Frente a las máximas autoridades, incluida la ministra de Agricultura, Ignacia Fernández, y el presidente del Senado, José Manuel Ossandón, el líder gremial fue claro. “Chile necesita más acuerdos y menos descalificación”, sentenció.
Dirigiéndose a los parlamentarios y candidatos presidenciales presentes, Walker hizo un simple pero profundo pedido. “Necesitamos recuperar la buena política: la que une, la que propone y la que escucha”, afirmó. Su discurso enfatizó que “la agricultura no es de izquierda ni de derecha: es de Chile”.
Un presente de récords y crecimiento para el agro
Walker comenzó su intervención destacando el sólido desempeño del sector. “El año 2024, el sector silvoagropecuario creció un 7,4%”, resaltó. Esta cifra es “3,5 veces superior a la expansión de la economía nacional”. Las exportaciones marcaron un “récord histórico al superar los 20.500 millones de dólares”.
“Chile se consolidó como un actor clave en los mercados internacionales”, con presencia en más de 170 países. Walker atribuyó este éxito a la “enorme fuerza emprendedora de nuestros agricultores”. Recalcó que el liderazgo se basa no solo en cuánto se produce, sino en “cómo producimos”.
Este modelo, según Walker, fundamenta el llamado a convertir a Chile en una “Potencia ECO Alimentaria”. Reconoció el esfuerzo de todos los actores del campo. “Ustedes son quienes transforman oportunidades en alimentos para Chile y el mundo”, declaró.
Los principios fundamentales que hay que cuidar
El líder de la SNA enumeró los pilares que hicieron posible este desarrollo. Mencionó “La libre competencia; la propiedad privada; las reglas del juego estables”. También “el respeto al estado de derecho; la apertura comercial y la férrea protección de nuestro patrimonio fito y zoo sanitario”.
Estos principios, dijo, llevaron a Chile a ser “los mejores alumnos de américa latina”. Sin embargo, advirtió que en esa “época milagrosa” se olvidó una lección crucial. “Olvidamos que el crecimiento no está garantizado”, afirmó. Walker sostuvo que “el crecimiento es un desafío permanente que depende fundamentalmente de la confianza”.
Las amenazas que enfrenta el mundo rural
Walker no eludió los problemas. Habló con dolor del “triste episodio que terminó con la vida del matrimonio González Callejas”. Enfático, declaró: “Esto nos duele, y no puede seguir sucediendo”.
Sobre la Macrozona Sur, señaló que “la seguridad es un factor crítico para recuperar el crecimiento”. Mencionó “el robo de madera, la quema de maquinaria, la usurpación de predios”. Aunque reconoció que “las cifras de violencia en la macrozona sur han bajado”, fue claro: “no podemos dejar de rechazar los actos de violencia que siguen existiendo”.
Alertó sobre la situación del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). “Actualmente el servicio está muy desafiado”, dijo, ejemplificando con “la presencia de más de 40 focos de mosca de la fruta”.
También lanzó una advertencia sobre la competencia internacional. “Perú impulsó una nueva ley agraria, otorgando beneficios tributarios”, comparó. Sobre el alza de aranceles por parte de Estados Unidos, fue contundente. “El alza unilateral de aranceles que nos impuso Estados Unidos pasa por sobre nuestro tratado de libre comercio, lo que no podemos aceptar”.
Las 75 propuestas para los candidatos presidenciales
Uno de los anuncios centrales fue la presentación de un documento con 75 propuestas para los candidatos. “Pasamos del diagnóstico a las propuestas”, explicó Walker. Estas se ordenan en cinco ejes: “Seguridad para el Mundo Rural”, “Estado Ágil y Eficiente”, “Mercados para Chile”, “Infraestructura para el Desarrollo” y “Agricultura más Productiva y Sustentable”.
Walker agradeció a los candidatos por su “profundo interés” y expresó su confianza en el aporte del sector. “Los agricultores hablamos desde la experiencia, con los pies en la tierra”, afirmó.
Un llamado final a la acción y la unidad
Walker cerró su discurso con un emotivo llamado a valorar la agricultura. “Cultivar la tierra no es solo producir alimentos: es también servir a la Patria”, proclamó. Definió a la agricultura como la encarnación del “patriotismo silencioso de quienes sirven a su país desde la tierra”.
Con frases que resonaron en el auditorio, exaltó los valores del campo. “Porque el campo no se queja, trabaja. No divide, une. No destruye, construye. El campo NO PARA”.
Finalizó con una proclama de esperanza y trabajo. “Sigamos sembrando respeto, para cosechar unidad. Sigamos sembrando trabajo, para cosechar progreso. Sigamos sembrando confianza, para cosechar un país mucho mejor”. Su grito final selló el compromiso: “Viva la agricultura. Viva el campo. Viva Chile”.