El presidente del Banco Central, Mario Marcel, encabezó la ceremonia de inauguración de las obras de restauración de la fachada del edificio institucional del instituto emisor, iniciadas en octubre de 2016 y que fueron las más relevantes realizadas desde los años 40 del siglo pasado.
Estas labores, que se extendieron por 16 meses, devolvieron a la fachada los detalles originales que fueron sufriendo daños propios del paso del tiempo y de los frecuentes sismos.
Como coincidencia, el edificio del Banco Central está cumpliendo 90 años desde su construcción, obra del arquitecto Alberto Cruz Montt.
“A lo largo de los últimos 90 años, generaciones de autoridades y funcionarios del Banco Central de Chile hemos cuidado de este edificio. Hemos conservado, mantenido y reparado sus oficinas, pasillos, bóvedas, escaleras y ascensores, no sólo como un hermoso lugar de trabajo, sino como patrimonio del país. Pero nos habíamos preocupado menos de la fachada del edificio, quizás confiando en la calidad de su construcción original”, señaló Marcel.
Agregó que “esta fachada del Banco, cara de la institución y trasfondo de importantes episodios de la vida nacional merecía entonces mayor atención. Es así como una iniciativa de reparaciones para resguardar la seguridad de los transeúntes se transformó en el proyecto de recuperación y restauración integral de la fachada del Banco Central de Chile, que hoy entregamos al país”.
Entre las labores realizadas estuvieron la reparación completa de la cara del edificio en las calles Agustinas y Morandé, lo que incluyó mejoras de los revestimientos y de los estucos, ornamentos, reparación de fisuras y de daños que pudieran haber implicado riesgos para transeúntes.
Las labores de restauración incluyeron un minucioso trabajo de un equipo de expertos para la recuperación de la puerta principal de bronce –una de las piezas más importantes en la arquitectura de esta construcción- y de los faroles del acceso principal del Banco.
En esta restauración se incorporó además un nuevo sistema de iluminación, que permite resaltar las columnas, cornisas y balaustrada, como el nombre del banco instalado a una altura aproximada de 30 metros.