El biministro de Obras Públicas y Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, participó este miércoles en una nueva edición del ciclo “Conoce a tu Ministro” de ICARE, instancia en la que abordó los principales desafíos del país en materia de infraestructura, conectividad y transporte.
Durante su exposición, la autoridad sostuvo que existe espacio para acelerar proyectos de inversión y expresó una visión optimista respecto al impacto que podrían tener en el desarrollo económico del país durante los próximos años.
“Tengo la convicción absoluta de que este gobierno va a generar un shock positivo en materia de desarrollo, de crecimiento económico, y que en pocos años lo vamos a ver plasmado”, afirmó.
De Grange destacó el rol de la infraestructura en el desarrollo
En su intervención, el secretario de Estado enfatizó que la infraestructura cumple un papel clave para impulsar el crecimiento y mejorar la calidad de vida de las personas.
Según explicó, este concepto no solo involucra carreteras y autopistas, sino también otras obras relevantes para el funcionamiento del país.
“No me refiero solo a carreteras y autopistas, me refiero también a desaladoras, hospitales, cárceles, embalses, aeropuertos, puertos, torres digitales, todo lo que finalmente es habilitante para que las personas se realicen”, señaló.
Asimismo, llamó a avanzar con mayor rapidez en la ejecución de proyectos y sostuvo que la infraestructura representa una de las herramientas más efectivas para generar progreso.
“Tenemos que sacar el freno de mano, meter un poco más el acelerador y empujar. No existe mecanismo más efectivo para mejorar la calidad de vida de las familias que la infraestructura”, indicó.
La permisología y los proyectos pendientes
Consultado por los principales desafíos de sus carteras, De Grange apuntó a la permisología como uno de los obstáculos que dificultan la materialización de nuevas inversiones.
En ese contexto, aseguró que actualmente existen US$10 mil millones en proyectos adjudicados mediante concesiones que aún no logran avanzar.
El impacto de los proyectos de transporte
Durante la actividad, el biministro también abordó los efectos concretos que tienen las obras de transporte en la vida cotidiana de las personas.
En ese sentido, ejemplificó cómo la reducción de tiempos de traslado puede traducirse en una mayor disponibilidad de tiempo para las familias.
“Son personas que pasan de demorarse 45 a 15 minutos, que se ahorran media hora por viaje. Media hora de ida. Media hora de vuelta. Eso es una hora al día. Son 5 horas a la semana, son 20 al mes, son 220 horas al año”, sostuvo.
Su experiencia durante el estallido social y la pandemia
En el encuentro, De Grange también repasó parte de su trayectoria profesional, marcada por su participación en la gestión de Metro de Santiago durante el estallido social de 2019 y la pandemia.
Al recordar ese período, relató las dificultades que enfrentó el sistema de transporte capitalino tras los daños sufridos por diversas estaciones.
“La primera semana post estallido bajé cinco kilos, dormía cuatro horas diarias. No entendíamos qué había pasado. El sistema de transporte icónico de Chile, reconocido a nivel mundial, y teníamos que recuperar las estaciones”, recordó.
Finalmente, destacó la importancia del trabajo en equipo y del intercambio de distintas visiones para enfrentar escenarios complejos.
“La capacidad de disentir, de pensar distinto, de tener opiniones diferentes respecto a un mismo tema, es clave. En el disenso está el aprendizaje”, concluyó.