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Cáncer de mama: más de 2.600 personas tienen garantías GES retrasadas mientras los nuevos casos superan los 5 mil al año

Cáncer de mama: más de 2.600 personas tienen garantías GES retrasadas mientras los nuevos casos superan los 5 mil al año
Cáncer de mama – Archivo.

Chile estima más de 5 mil nuevos casos de cáncer de mama cada año y registra 2.614 personas con garantías GES retrasadas al 30 de junio de 2026. Una oncóloga advierte sobre la importancia de detectar la enfermedad a tiempo y consultar ante los primeros síntomas.

El cáncer de mama continúa como la principal causa de muerte oncológica entre las mujeres en Chile. Cada año, el país estima más de 5 mil nuevos diagnósticos de esta enfermedad. Aunque presenta mejores perspectivas de sobrevida cuando se detecta y trata oportunamente, los retrasos en la atención siguen siendo un desafío.

Al 30 de junio de 2026, 2.614 personas mantenían garantías GES retrasadas relacionadas con esta enfermedad. La cifra pone de relieve la importancia de garantizar el acceso oportuno a los exámenes, el diagnóstico y el tratamiento.

La doctora Macarena Hidalgo, oncóloga del Instituto del Cáncer de Clínica MEDS, explicó que la etapa en que se detecta el tumor influye directamente en el pronóstico: “Mientras más avanzada sea la etapa en la que se diagnostica la enfermedad, menor será la sobrevida en comparación con las pacientes que son diagnosticadas en etapas tempranas y reciben oportunamente un tratamiento. Además, las terapias en etapas avanzadas suelen ser más invasivas”.

La especialista también advirtió que el acceso al diagnóstico presenta diferencias entre las distintas zonas del país. Este proceso requiere exámenes específicos y una evaluación de los resultados para confirmar o descartar la enfermedad.

Al respecto, señaló que “una de las etapas más relevantes es la del diagnóstico, ya que requiere una biopsia y un informe de anatomía patológica, y el acceso que pueden tener las pacientes a estos procedimientos es muy distinto a lo largo del país. No solo debemos enfocarnos en la pesquisa temprana, sino también en responder oportunamente frente a una sospecha que aparece en un examen. En esa etapa, que también está contemplada dentro de las garantías GES, seguimos teniendo retrasos”.

Cáncer de mama: señales que requieren atención

La doctora Hidalgo identificó varias creencias que pueden retrasar la consulta médica. Entre ellas, pensar que la ausencia de dolor descarta un problema grave o atribuir un nódulo a cambios del ciclo menstrual.

Sobre estas conductas, la oncóloga indicó que “muchas piensan que, si no tienen dolor, no debe ser algo grave. Otro error común es pensar que, si aparece un nódulo, puede deberse al ciclo menstrual y esperar algunos meses para ver qué ocurre. También hay pacientes que creen que, por ser jóvenes o no tener antecedentes familiares, tienen un riesgo menor y terminan postergando la consulta”.

Por ello, recomendó buscar atención médica ante cualquier cambio sospechoso, sin esperar hasta el siguiente control anual. Entre las señales de alerta mencionó “un nódulo o una zona más dura en la mama o la axila, una retracción del pezón o la salida de líquido o secreción, especialmente si contiene sangre”.

También aconsejó observar posibles alteraciones en la piel. En ese sentido, llamó a estar atentas “a cambios en la piel, como enrojecimiento o un aspecto similar a una cáscara de naranja; heridas o costras que no sanan; así como modificaciones en el tamaño o la forma de una mama respecto de la otra”.

¿A qué edad se recomienda iniciar los controles?

La edad para comenzar los exámenes depende de los antecedentes y del nivel de riesgo de cada persona. Según explicó la especialista de Clínica MEDS, “generalmente, si no existen antecedentes de riesgo, se recomienda comenzar desde los 45 años. Cuando existe un antecedente familiar de cáncer de mama, la recomendación puede modificarse y, en algunos casos, comenzar los controles antes, dependiendo de la edad de diagnóstico del familiar y de los antecedentes individuales de cada paciente”.

La densidad mamaria también puede influir en la elección de los exámenes complementarios. Hidalgo precisó que “Esto también tiene implicancias en relación con los exámenes que se solicitan de manera complementaria a la mamografía, ya que en pacientes más jóvenes, debido a que las mamas suelen ser más densas, puede ser necesario acompañarla de una ecografía o de una resonancia mamaria, dependiendo de los antecedentes y del nivel de riesgo de cada paciente”.

La mamografía sigue siendo la principal herramienta para detectar precozmente el cáncer de mama. La especialista recordó que el sistema público la contempla entre los 50 y 69 años dentro del examen de medicina preventiva.

Sin embargo, las mujeres que presenten síntomas no deben esperar a cumplir esa edad para consultar. La doctora señaló que “la mamografía sigue siendo la principal herramienta para detectar precozmente el cáncer de mama. En el sistema público está incorporada entre los 50 y 69 años dentro del examen de medicina preventiva. Sin embargo, cualquier mujer que presente algún síntoma de alarma puede acudir a su consultorio o CESFAM para ser evaluada y, si corresponde, solicitar una mamografía”.

Los distintos subtipos influyen en el pronóstico

La especialista explicó que el cáncer de mama comprende distintas variantes, con características y comportamientos diferentes. Por eso, conocer el subtipo permite orientar las decisiones médicas.

Hidalgo resumió esta diferencia al señalar que “no todos los cánceres de mama son iguales. Una forma sencilla de explicarlo es decir que cada cáncer tiene su ‘apellido’, y eso determina que algunos tengan un comportamiento más agresivo o evolucionen más rápidamente”.

Entre los principales subtipos se encuentran los tumores luminales, que son los más frecuentes, los HER2 positivos y los triple negativos.

Sobre este último grupo, la oncóloga advirtió que “es uno de los subtipos más agresivos y, en general, tiene un pronóstico menos favorable que otros tipos de cáncer de mama. Además, puede presentarse con mayor frecuencia en mujeres jóvenes y asociarse a determinadas mutaciones genéticas”.

Las cifras de nuevos diagnósticos y las garantías GES retrasadas refuerzan la importancia de consultar ante señales de alerta y completar los exámenes indicados. La detección temprana y el acceso oportuno al tratamiento son factores relevantes para mejorar el pronóstico de las pacientes.

 

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