El Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile concluyó que no se encontraron indicios de que funcionarios de la embajada de Chile en la ONU hayan apoyado la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas.
Tras realizar una investigación sumaria, la Cancillería informó que no se hallaron antecedentes que confirmaran el incumplimiento de sus instrucciones.
La indagatoria se inició después de que se conociera que algunos funcionarios podrían haber continuado promoviendo la candidatura de Bachelet, a pesar de que el gobierno había retirado su apoyo.
En particular, se apuntó a Claudio Garrido, quien asumió temporalmente como embajador tras la salida de Paula Narváez, y a su asesora principal, Jimena Prada.
El canciller Francisco Pérez Mackenna mencionó el 22 de abril que el gobierno había detectado posibles irregularidades y por eso se abrió una investigación. Tras el proceso, la Cancillería cerró el caso, confirmando que no hubo evidencias que indicaran acciones irregulares.