La Contraloría General de la República detectó graves falencias en los sistemas de seguridad de las municipalidades de Estación Central y Padre Hurtado, ordenando la apertura de sumarios administrativos.
Fallas en Estación Central
El organismo constató que numerosas cámaras de televigilancia se encontraban fuera de servicio, incluso en sectores con alta incidencia delictual. En algunos casos, los equipos presentaban fallas por más de un año, lo que afecta directamente la capacidad de prevención del delito.
Además, se evidenciaron retrasos en la ejecución de recursos, con un bajo nivel de gasto en programas de seguridad financiados con millonarios fondos públicos.
Deficiencias en Padre Hurtado
En esta comuna, la CGR detectó que los botones de pánico permanecían almacenados sin uso ni control de inventario, pese a haber sido adquiridos meses antes.
También se verificó que sistemas como cámaras y postes inteligentes no funcionaban correctamente, impidiendo el monitoreo en tiempo real.
Problemas de gestión
El informe advirtió falencias en la supervisión técnica de los proyectos, ausencia de certificaciones y modificaciones contractuales sin respaldo administrativo.
Asimismo, se constató una baja ejecución financiera en iniciativas de seguridad, pese al alto monto de inversión comprometido. La Contraloría concluyó que estas irregularidades afectan la capacidad de respuesta ante delitos, obligando incluso a realizar procesos manuales en coordinación con Carabineros.