Nacional

Fiestas Patrias: Chile bebe menos alcohol que hace 30 años, pero hay una señal que preocupa a los expertos antes del 18

Fiestas Patrias: Chile bebe menos alcohol que hace 30 años, pero hay una señal que preocupa a los expertos antes del 18
Terremoto – Agencia Uno

Chile llega a Fiestas Patrias con una cifra inédita: el consumo de alcohol registra su nivel más bajo en tres décadas. Sin embargo, el descenso no significa que el riesgo haya desaparecido. Según el 16° Estudio Nacional de Drogas en Población General de SENDA, publicado en diciembre de 2025, el 34,6% de las personas declaró haber consumido alcohol durante el último mes.

Entre quienes sí beben, en cambio, el 47,2% reconoció haber tenido al menos un episodio de embriaguez durante ese mismo período. Para el Dr. Matías Ibáñez, médico experto en adicciones y director de Clínica Pellet Chile, esta última cifra es especialmente relevante de cara a septiembre.

“El indicador que nos preocupa en la consulta no es cuánta gente bebe, sino cuántas veces esa gente pierde el control. Alguien puede no tomar nada de lunes a viernes y llegar igual a un cuadro de dependencia si cada celebración termina en embriaguez”, señala el experto.

El riesgo está en perder el control

La llamada “Radiografía del Consumo Riesgoso de Alcohol”, presentada por SENDA en septiembre de 2025, estimó que cerca de 2,4 millones de personas se embriagaron al menos una vez durante el último mes. De ellas, una de cada siete lo hizo cinco veces o más.

En este último grupo, la frecuencia de las embriagueces triplica el riesgo de abuso o dependencia y aumenta también la probabilidad de enfrentar problemas familiares, laborales o legales asociados al consumo.

El escenario también tiene consecuencias fuera de la salud. Durante Fiestas Patrias de 2025, Carabineros y el Ministerio de Transportes contabilizaron 23 personas fallecidas y 415 lesionadas en siniestros de tránsito, además de 399 detenidos por conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas.

Para Ibáñez, septiembre puede convertirse además en un momento útil para detectar patrones que durante el resto del año pasan inadvertidos. “En Fiestas Patrias todo el mundo bebe más, y eso funciona como un permiso. El problema es que para algunas personas el 18 no es una excepción, sino la versión visible de algo que ya venía pasando. Por eso el mejor momento para revisar el consumo no es durante la fiesta, sino los días siguientes”, explica.

¿Qué señales deberían llamar la atención?

Entre los indicadores que conviene observar después de las celebraciones están no recordar parte de la noche, necesitar cada vez más alcohol para conseguir el mismo efecto, experimentar ansiedad o angustia intensa durante la resaca, beber para aliviar el malestar del día siguiente y repetir conflictos o situaciones de riesgo asociados al consumo.

También es una señal de alerta proponerse beber menos y no conseguir sostener ese límite de una celebración a otra.

El especialista recomienda, además, planificar el regreso antes de comenzar a beber, no mezclar alcohol con otras sustancias o medicamentos sin indicación médica, mantener alimentación y descanso y anticipar la presión social para quienes han decidido no consumir.

En el caso de personas que están en tratamiento o abstinencia, el llamado es a reforzar el acompañamiento antes y después de las celebraciones, considerando que las Fiestas Patrias implican una mayor exposición al alcohol y cambios importantes en las rutinas.

“El pellet es el bote: pone a la persona a flote. Pero para llegar a la orilla hay que remar, y remar solo no alcanza. Ningún tratamiento reemplaza el acompañamiento”, afirma el Dr. Ibáñez.

Así, el desafío de estas Fiestas Patrias no estaría únicamente en cuánto alcohol se consume, sino en qué ocurre cuando beber se transforma en perder el control y ese patrón comienza a repetirse.

Ver comentarios
Los comentarios son moderados para garantizar un diálogo respetuoso.