En una declaración pública, la Comunidad Judía de Chile expresó su más enérgico rechazo ante los hechos ocurridos en la ciudad de Puerto Montt durante la celebración de Jánuca.
La ceremonia religiosa, organizada en un espacio público por comunidades cristianas evangélicas, fue irrumpida con símbolos políticos y banderas de Hamás, lo que la organización consideró una grave vulneración a la libertad religiosa y a los principios de la Constitución chilena.
El comunicado advierte que este tipo de acciones afectan el diálogo interreligioso y fomentan el odio, recordando que eventos similares han tenido consecuencias trágicas en otras partes del mundo.
“Debe ser un compromiso transversal de toda la sociedad”, afirmaron, subrayando que la lucha contra el antisemitismo y el terrorismo no puede depender de una sola comunidad.