Un informe de la Contraloría General de la República detectó importantes incumplimientos en los tiempos de atención de pacientes en unidades de urgencias de hospitales de la Región Metropolitana. El análisis reveló casos de personas con riesgo vital que debían ser atendidas inmediatamente y que, sin embargo, llegaron a esperar más de tres días.
El Consolidado de Información Circularizada (CIC) N°24 revisó la oportunidad de la primera atención médica entre enero de 2024 y mayo de 2025, utilizando información proporcionada por los propios servicios de salud.
De acuerdo con el organismo, 2.417 pacientes clasificados como C1, correspondientes a personas con riesgo vital, fueron atendidos fuera del estándar establecido. En algunos casos, la espera llegó a 73 horas y 41 minutos, pese a que este grupo debe recibir atención de manera inmediata.
A esto se suman 140.620 pacientes categorizados como C2, considerados de alto riesgo y cuyo tiempo máximo de espera debería ser de 30 minutos. La Contraloría encontró casos en que la demora alcanzó las 84 horas y 45 minutos.
Sótero del Río concentra la mayor cantidad de casos
El informe también identificó extensas esperas en otras categorías de priorización. Entre los pacientes C3, considerados complejos pero sin riesgo vital, hubo casos con demoras de hasta 122 horas, mientras que en pacientes C4 se registraron esperas de hasta 132 horas.
En total, 634.587 personas, equivalentes al 27,7% de los pacientes revisados, fueron atendidas fuera de los tiempos establecidos para su respectiva categoría.
Los hospitales con mayor cantidad de atenciones fuera de estándar fueron el Sótero del Río, con 83.009 casos; Félix Bulnes Cerda, con 76.575; El Carmen, con 74.675; y Barros Luco Trudeau, con 73.517.
Ante estos resultados, Contraloría instruyó a los hospitales y servicios de salud adoptar medidas para mejorar la gestión de las urgencias, considerando la demanda, categorización, disponibilidad de funcionarios y estándares de atención.
Además, los servicios deberán revisar los registros de espera y, si se confirman demoras en pacientes de mayor gravedad, iniciar los procedimientos disciplinarios correspondientes.