La localidad de Cuya, en la región de Arica y Parinacota, se ha transformado en un paso obligado para migrantes irregulares que buscan salir del país hacia Bolivia.
Esto ocurre luego del cierre de la frontera con Perú, lo que ha obligado a muchas personas —principalmente de Venezuela, Colombia y Ecuador— a cambiar su ruta de salida.
Los migrantes ahora se desplazan hacia el sur por la Ruta 5 para llegar a Colchane, y deben necesariamente pasar por Cuya, donde Carabineros y la PDI han reforzado los controles. Las autoridades verifican que todo pasajero tenga su documentación al día.
Si los transportistas trasladan a personas indocumentadas, deben regresarlas al lugar de origen del viaje. Las personas retenidas son llevadas a un cuartel para un control biométrico que habilita su salida legal del país.
Esta estrategia busca frenar el tráfico ilegal de personas y fortalecer la seguridad en una zona que se ha vuelto clave en la actual crisis migratoria.