El diputado Fabián Ossandón (PDG) solicitó la intervención de las autoridades educacionales tras la denuncia presentada por la madre de un estudiante de 11 años del Colegio Inglés San José de Antofagasta, quien permanece sin poder regresar a clases debido a una situación que, según la familia, afectó gravemente su bienestar.
El parlamentario envió oficios de fiscalización a la Superintendencia de Educación y a la Seremi de Educación de Antofagasta para que informen las acciones adoptadas respecto del caso. La denuncia plantea una eventual vulneración del derecho a la educación, además de presuntos episodios de agresiones físicas, psicológicas y amenazas ocurridos al interior del establecimiento.
La solicitud de fiscalización se originó luego de la denuncia realizada por Camila Caiconte, madre de Agustín, quien aseguró que durante los últimos años ocurrieron diversos hechos que afectaron el desarrollo y la salud mental de su hijo.
Oficios a las autoridades educacionales
En los documentos enviados, Ossandón pidió a la Seremi de Educación de Antofagasta que detalle las gestiones realizadas para enfrentar la situación, la coordinación existente con el establecimiento y la Superintendencia, así como las medidas disponibles para garantizar la continuidad educativa del estudiante.
Además, el diputado solicitó evaluar medidas de apoyo psicosocial, acompañamiento y mediación, con el propósito de resguardar el bienestar e integridad del menor mientras se busca una alternativa para que continúe su proceso formativo.
“Quiero decirle a Camila y a su hijo Agustín que cuentan con todo nuestro apoyo. Ya enviamos oficios de fiscalización a la Seremi de Educación y a la Superintendencia de Educación porque este caso no puede seguir esperando”, afirmó Fabián Ossandón, diputado del PDG.
El parlamentario agregó que sostuvo conversaciones con la Seremi de Educación y con la ministra de Educación, María Paz Arzola, para exponer la situación y solicitar su intervención, con el objetivo de que el estudiante pueda terminar el año escolar en un entorno seguro.
La denuncia de la familia
Según relató la madre del menor, el colegio habría conocido antecedentes relacionados con la situación desde 2023. Sin embargo, el episodio más grave habría ocurrido durante 2025, cuando el estudiante presuntamente sufrió agresiones físicas, psicológicas y amenazas por parte de otros alumnos.
“Pidió ayuda en reiteradas oportunidades, pero como familia sentimos que no recibió la protección que necesitaba. Con el tiempo, su salud mental se deterioró gravemente, hasta llegar a intentar quitarse la vida”, sostuvo Camila Caiconte, madre de Agustín.
La apoderada explicó que informó formalmente los hechos al establecimiento en agosto de 2025 y que posteriormente continuó comunicando la gravedad de la situación.
“Esperábamos que se activaran los protocolos de convivencia escolar, se investigaran los hechos y se aplicaran las medidas contempladas en el Reglamento Interno. Sin embargo, como familia sentimos que la respuesta fue insuficiente”, señaló Camila Caiconte, madre de Agustín.
Asimismo, indicó que solicitaron revisar las cámaras de seguridad para esclarecer lo ocurrido, pero que no tuvieron acceso a las grabaciones. También cuestionó que, a su juicio, los estudiantes involucrados no habrían recibido las sanciones previstas en el reglamento interno.
Agustín continúa fuera del colegio
Actualmente, el estudiante sigue sin reincorporarse a clases. Según explicó su madre, los profesionales que lo atienden determinaron que no se encuentra en condiciones de regresar al establecimiento debido a su estado de salud mental.
“Toda esta situación tuvo un impacto devastador en la vida de Agustín. A nivel personal, sufrió un grave deterioro en su salud mental, perdiendo la tranquilidad y la seguridad que un niño debería tener”, afirmó Camila Caiconte, madre de Agustín.
La familia también manifestó preocupación por la continuidad académica del menor. “Hasta hoy no contamos con una solución clara por parte del colegio respecto de cómo finalizará su año escolar”, agregó.
Ante estos antecedentes, la madre solicitó que se investiguen las eventuales responsabilidades y confirmó que la familia ejercerá acciones judiciales. El caso de bullying en colegio de Antofagasta continúa bajo seguimiento de las autoridades educacionales y podría derivar en nuevas diligencias de fiscalización.