La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) publicó el informe final sobre el accidente que terminó con la vida del expresidente Sebastián Piñera, identificado bajo el número 2047-24.
El documento determinó que “las condiciones meteorológicas existentes el día y hora del suceso investigado, eran similares a las requeridas para que se desarrolle el fenómeno físico denominado “FLASH FOGGING”, el cual causa en el parabrisas una rápida y completa opacidad, resultando en una temporal pérdida de visibilidad y consecuente pérdida de referencia externa”.
Además, el informe agregó que “la apertura parcial del sistema de ventilación frontal de la cabina (65% abierta), agregándose que las 4 ventanillas de ventilación de puertas se encontraban cerradas durante el despegue de la aeronave, contribuyó a una degradación del sistema de ventilación al interior de la cabina de la aeronave”.
Esta pérdida de visión hacia el exterior generó en el piloto al mando (Sebastián Piñera), una desorientación espacial Tipo I.
“Derivado de este tipo de desorientación espacial, el piloto al mando se vio enfrentado a una pérdida de la conciencia situacional iniciando una maniobra de descenso involuntaria, hasta impactar contra la superficie del lago y el posterior hundimiento de la aeronave en sus aguas”, afirmó el escrito de la DGAC.