Dos movimientos telúricos marcaron la noche del lunes en el norte del país, recordando que Chile sigue siendo una tierra donde la tierra no se queda quieta.
El primero ocurrió a las 20:52 horas, con una magnitud de 3,9. El epicentro se localizó 80 kilómetros al este de Socaire, en la región de Antofagasta, a una profundidad de 216 kilómetros. Un sismo profundo y sin mayores consecuencias.
Pocos minutos después, a las 20:55 horas, un segundo movimiento se registró en la región de Tarapacá. Esta vez, el temblor alcanzó una magnitud de 3,1 y tuvo su epicentro 40 kilómetros al noroeste de Pisagua, a solo 14 kilómetros de profundidad.
Ambos sismos fueron reportados por el Centro Sismológico Nacional de la Universidad de Chile, y hasta el cierre de esta nota, Senapred no reportó daños a personas, infraestructuras ni servicios básicos.
Aunque estos eventos no generaron emergencias, reafirman la necesidad de estar siempre preparados. El llamado de las autoridades sigue siendo claro: mantenerse informados a través de fuentes oficiales y tener un plan familiar de emergencia.