Más de la mitad de las mujeres que respondieron la “Encuesta Mujer y Consumo” del SERNAC señalaron haber sido discriminadas en el último año por el comercio al momento de comprar un producto o contratar un servicio.
Se trata de la quinta versión de esta consulta realizada por el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) a las mujeres del país, cuyo propósito es conocer sus experiencias de consumo y poder elaborar acciones tendientes a proteger sus derechos como consumidoras.
Este año la “Encuesta Mujer y Consumo 2026” se realizó durante el mes de marzo, en el marco del Día Internacional de la Mujer, vía online en el sitio web institucional.
Principales conclusiones
Al analizar el total de las respuestas recibidas, un 53% afirma haberse sentido discriminada durante el último año en el comercio por ser mujer al momento de comprar un producto o contratar un servicio.
Al consultar respecto de las acciones que tomaron las mujeres al sentirse discriminadas, un 71% indicó no haber hecho nada.
Al indagar las razones, indican que “no valdría la pena o no permitiría obtener una solución” (62%); seguida de “el sistema de reclamo es demasiado complicado o burocrático” (38%); mientras que la tercera opción es “no sabía cómo reclamar” (37%). Adicionalmente, un 13% indica que no reclamó por sentirse intimidada por la empresa.
Sólo un 21% de las mujeres que se sintió discriminada tomó alguna acción. De este porcentaje, un 55,3% optó por reclamar directamente a la empresa involucrada, mientras que un 25% recurrió al SERNAC.
¿Por qué se sienten discriminadas?
Además de las experiencias de discriminación asociadas al hecho de ser mujeres, las encuestadas mencionan otros factores que también han influido en situaciones de trato desigual en contextos de consumo.
La apariencia física aparece como el principal motivo de discriminación (51%), seguida por la edad (40%). Ambas categorías reflejan la persistencia de estereotipos vinculados a los estándares de belleza, la imagen corporal y las distintas etapas del ciclo de vida, elementos que continúan influyendo en la manera en que las mujeres son tratadas al comprar productos o acceder a servicios.
Asimismo, un 28% señaló haber experimentado discriminación relacionada con su estado civil, lo que podría evidenciar la permanencia de prejuicios asociados a determinados roles o situaciones personales.
Situaciones más comunes de discriminación en el comercio
Los motivos de discriminación se perciben en diversas formas y contextos, afectando desde la disponibilidad de productos hasta el acceso a servicios financieros.
Al analizar las respuestas de la encuesta, las situaciones más habituales corresponden a:
- Atención diferenciada al comprar o contratar un servicio al suponer que no saben o no manejan la información, fenómeno conocido como “Mansplaining” (59%).
- Problemas con las tallas de ropa (48%).
- Pagos más altos por productos dirigidos a mujeres, también conocido como impuesto rosa (47%).