Pese a que la intensidad de los sistemas frontales ha disminuido con el paso de los días, los riesgos para la salud no desaparecen. La humedad continúa en las viviendas, los cortes de servicios dificultan la conservación de los alimentos y las tareas de limpieza pueden exponer a las personas a heridas, sustancias contaminadas y gases peligrosos.
El doctor José Zamorano, vicepresidente de la Sociedad Chilena de Medicina Familiar (SOCHIMEF), explica que los cuidados deben continuar durante los próximos días. “Los principales riesgos para la salud son las enfermedades respiratorias asociadas a la exposición prolongada al frío y la humedad, así como las enfermedades gastrointestinales derivadas de la contaminación del agua o de los alimentos”, señala.
También advierte sobre las personas con enfermedades crónicas que perdieron sus medicamentos, no pudieron conservarlos por cortes de electricidad o vieron interrumpidos sus tratamientos. “Ante síntomas respiratorios persistentes, fiebre, diarrea, vómitos o signos de descompensación de enfermedad crónica, es importante consultar oportunamente”, dice.
Agua y alimentos seguros
Una de las principales preocupaciones es el acceso a agua apta para el consumo. “Es fundamental consumir únicamente agua potable. Si no se dispone de ella, se debe utilizar agua hervida, potabilizada o aquella distribuida por los municipios, además de agua envasada cuando sea posible”, recomienda Zamorano.
El Ministerio de Salud también aconseja hervir antes de su consumo el agua entregada por camiones aljibe, debido a los trasvasijes y a sus condiciones de almacenamiento. El corte de electricidad, en tanto, puede afectar la conservación de carnes, pescados, lácteos, huevos y otras preparaciones refrigeradas.
“Se recomienda privilegiar productos no perecibles y desechar aquellos que hayan perdido la cadena de frío o cuya conservación genere dudas, ya que podrían representar un riesgo para la salud”, sostiene el especialista.
Limpieza sin nuevos riesgos
Zamorano explica que la recuperación de las viviendas requiere precauciones para evitar heridas, infecciones y complicaciones respiratorias. “Durante las labores de limpieza es importante utilizar elementos de protección personal, como guantes, botas y mascarilla cuando exista polvo, barro o moho. Se debe evitar el contacto directo con objetos cortantes o contaminados”, indica.
Si una persona sufre una herida por corte, punción o rasguño con algún elemento potencialmente contaminado, debe consultar en un centro de salud para evaluar la necesidad de vacunación antitetánica.
Además, quienes participen como voluntarios en labores de limpieza, rescate o retiro de escombros, junto con bomberos y personal municipal, deben contactar al municipio o al CESFAM correspondiente para conocer los operativos disponibles y evaluar si requieren vacunación preventiva contra el tétanos o la hepatitis A, según el tipo de exposición y las indicaciones de la autoridad sanitaria.
También es fundamental ventilar los espacios donde se utilicen estufas, braseros o generadores, con el objetivo de evitar la acumulación de monóxido de carbono. “En caso de utilizar cloro u otros desinfectantes, es indispensable respetar las instrucciones de dilución y no mezclar productos de limpieza”, agrega.
Cuándo y dónde consultar
Las personas mayores, niños y niñas, embarazadas y pacientes con enfermedades crónicas requieren especial protección. La dificultad respiratoria, la fiebre persistente, la deshidratación y las descompensaciones necesitan atención oportuna.
“Los SAPU, SAR y servicios de urgencia están indicados para personas con síntomas agudos o situaciones que requieran atención inmediata”, explica Zamorano. Los CESFAM, en tanto, continúan a cargo de la entrega de medicamentos, los controles de enfermedades crónicas, el control prenatal y la atención de salud infantil. Siempre que sea posible, se recomienda contactar previamente al establecimiento mediante sus canales.
Continuidad de la Atención Primaria
El Ministerio de Salud informó que las redes asistenciales permanecen operativas, aunque algunos establecimientos presentan daños o debieron trasladar sus atenciones.
“La Atención Primaria debe asegurar la continuidad de la atención, identificar a las personas más vulnerables, coordinar apoyos con otros sectores y fortalecer las medidas preventivas”, afirma el vicepresidente de SOCHIMEF.
Finalmente, Zamorano valora las iniciativas de apoyo surgidas en distintas regiones, pero llama a colaborar de manera segura y organizada. “Actuar a través de los canales oficiales permite que la ayuda llegue donde más se necesita, evita duplicar esfuerzos y disminuye los riesgos para voluntarios y personas afectadas”, concluye.