Encontrar una vivienda sin poder visitarla personalmente puede aumentar los riesgos para quienes necesitan concretar un arriendo desde otra ciudad o incluso desde el extranjero. La falta de contacto presencial con el propietario o intermediario obliga a tomar mayores precauciones antes de entregar dinero o firmar documentos.
Esta situación puede presentarse con mayor frecuencia durante periodos de vacaciones y festividades, cuando aumenta la búsqueda de propiedades para estadías temporales o cambios de residencia.
Desde ACOP Cámara Nacional de Servicios Inmobiliarios advierten que los arriendos a distancia requieren verificar cuidadosamente quién ofrece la propiedad, además de revisar los antecedentes del inmueble y las condiciones de la operación.
Soledad Gaete, presidenta de ACOP Cámara Nacional de Servicios Inmobiliarios, recomienda comenzar por identificar al corredor o empresa que participa en la operación.
“Es importante verificar que exista una empresa real, con antecedentes, domicilio físico y trayectoria. También conviene revisar experiencias de otros clientes y consultar si el corredor o la empresa está vinculado a una organización gremial que permita entregar mayores antecedentes sobre su actividad”, explica Soledad Gaete, presidenta de ACOP Cámara Nacional de Servicios Inmobiliarios.
Verificar al intermediario antes de entregar dinero
Uno de los principales resguardos consiste en no tomar una decisión únicamente a partir de fotografías publicadas en redes sociales o de la rapidez con que responde una persona que ofrece la propiedad.
La recomendación apunta a comprobar la identidad y trayectoria de quienes intervienen en el proceso. También resulta conveniente solicitar canales formales de comunicación, antecedentes verificables y documentación que permita respaldar cada etapa del acuerdo.
En los arriendos a distancia, contar con información sobre el intermediario adquiere especial importancia porque el interesado no tiene la posibilidad de comprobar presencialmente si la propiedad existe, conocer sus condiciones o reunirse personalmente con quien gestiona la operación.
ACOP señala además que en Chile no existe actualmente un registro nacional obligatorio para ejercer como corredor de propiedades. Por este motivo, la pertenencia a una organización gremial puede entregar un antecedente adicional para quienes buscan conocer la trayectoria de un intermediario.
La situación cobra relevancia considerando los conflictos relacionados con el mercado inmobiliario. Según una reciente radiografía de ACOP sobre judicialización inmobiliaria, el 65% de los conflictos analizados corresponde a materias vinculadas con arriendos, recuperación de inmuebles y administración.
Reservas y contratos deben quedar respaldados
Otro aspecto relevante corresponde al momento en que el interesado debe entregar dinero para asegurar una propiedad. La recomendación es evitar transferencias de grandes sumas antes de contar con documentación que respalde la operación.
Cuando la persona necesita confirmar el arriendo antes de viajar, puede considerar una reserva por un monto acotado. Sin embargo, esa entrega debe quedar respaldada mediante un documento que detalle las condiciones acordadas entre las partes.
“Se puede realizar una reserva, pero es distinto a pagar todo antes de llegar. Lo importante es que exista un documento que respalde esa reserva y que las condiciones estén claramente definidas”, señala Soledad Gaete, presidenta de ACOP Cámara Nacional de Servicios Inmobiliarios.
El pago total, de acuerdo con la recomendación, debería realizarse una vez que las partes formalicen el contrato de arrendamiento. De esta manera, el interesado reduce su exposición frente a eventuales ofertas fraudulentas o incumplimientos.
Para quienes realizan arriendos a distancia, ACOP aconseja solicitar previamente el acuerdo de reserva y el contrato de arrendamiento. Idealmente, ambos documentos deben revisarse y firmarse antes de concretar la operación.
Este procedimiento permite que el arrendatario conozca con anticipación las condiciones que regirán el acuerdo. Además, entrega un respaldo documental en caso de que surjan inconvenientes durante el proceso.
Precaución frente a ofertas demasiado rápidas
La rapidez con que una persona responde mensajes o la aparente conveniencia económica de una oferta no deberían determinar por sí solas la decisión de arrendar.
La trazabilidad de la operación resulta fundamental, especialmente cuando el interesado no puede acudir personalmente al inmueble. Por ello, verificar al propietario, corredor o empresa involucrada constituye uno de los primeros pasos antes de comprometer recursos.
También resulta aconsejable revisar los antecedentes disponibles sobre el intermediario y buscar referencias de otros clientes. Estos elementos pueden ayudar a distinguir una oferta legítima de una operación que presente señales de alerta.
Los arriendos a distancia pueden facilitar la búsqueda de vivienda para quienes se encuentran lejos del lugar donde desean vivir, pero requieren una planificación adicional.
En este escenario, contar con documentación, identificar correctamente a los participantes y evitar pagos anticipados de grandes montos son medidas que permiten reducir los riesgos.
La recomendación general apunta a no concretar una operación basándose únicamente en fotografías o conversaciones digitales. Antes de transferir dinero, el interesado debe procurar que exista un acuerdo formal y antecedentes suficientes para respaldar la transacción.
Así, quienes necesiten realizar arriendos a distancia pueden adoptar mayores precauciones y llegar al lugar de destino con las condiciones previamente acordadas y documentadas.