Tras la liberación errónea de un reo en la cárcel de Rancagua, la subdirectora operativa de Gendarmería, María Angélica Aguirre, reconoció este jueves que se trató de un “error inaceptable” por parte de personal de la institución.
El hecho ocurrió el 9 de diciembre, cuando un interno bajo prisión preventiva fue dejado en libertad tras una mala interpretación de una orden emitida por el tribunal de Graneros, que modificaba su condición de imputado a condenado.
“Fue un error de malinterpretación de la instrucción que emite el tribunal en la orden respectiva”, explicó Aguirre. “A la fecha han sido sancionados cinco funcionarios: tres oficiales y dos suboficiales o gendarmes”, añadió.
Gendarmería indicó que el caso motivó sanciones inmediatas y que se están reforzando los protocolos de revisión de órdenes judiciales.