La reciente promulgación de la ley que crea la Fiscalía Supraterritorial fue calificada como un “nuevo capítulo” en la historia del Ministerio Público por el fiscal nacional, Ángel Valencia.
La nueva entidad estará enfocada en combatir el crimen organizado y los delitos de alta complejidad, consolidándose como uno de los cambios institucionales más importantes en los últimos años.
Una sede en el corazón de Santiago
La Torre Amunátegui, ubicada en Catedral 1401 y donde hoy funcionan los Equipos contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH), será la sede central. Allí trabajarán los primeros fiscales y funcionarios a partir de marzo de 2026.
La Fiscalía Supraterritorial contará con una dotación de 35 fiscales y 63 funcionarios, quienes se integrarán de forma gradual en un plazo de tres años. En la primera etapa ingresarán 15 fiscales y 28 funcionarios, seleccionados por concurso.
Nuevas facultades y coordinación nacional
El fiscal supraterritorial será designado directamente por el fiscal nacional y podrá asumir causas en coordinación con las fiscalías regionales. Además, tendrá la facultad de solicitar a la Corte Suprema que determinados casos se tramiten en Santiago.
La normativa faculta a Valencia para dictar instrucciones generales y particulares, además de crear unidades de investigación especializadas en delitos flagrantes, crimen organizado y análisis criminal.
Un cambio histórico para el Ministerio Público
El presidente Gabriel Boric destacó que la medida “da cuenta de una política de Estado para enfrentar fenómenos criminales complejos”.
En tanto, Valencia subrayó que esta reforma “busca dotar al Ministerio Público de las herramientas necesarias para actuar con eficacia, sin renunciar al debido proceso”.
El ministro de Justicia, Jaime Gajardo, calificó esta ley como “el fortalecimiento más grande que ha tenido el Ministerio Público en su historia”, mientras que la Asociación de Fiscales valoró la iniciativa, aunque advirtió sobre la sobrecarga laboral que enfrentan las fiscalías regionales.