Las manifestaciones por la calidad de vida registraron una importante disminución de asistentes este sábado en Francia, durante su cuarto fin de semana consecutivo. Aunque las principales movilizaciones transcurrieron de manera pacífica, se reportaron incidentes en algunas concentraciones no autorizadas y un balance provisional de 232 detenidos.
Según cifras del Ministerio del Interior francés, 146.000 personas participaron en las protestas a nivel nacional, de las cuales 46.000 se congregaron en París. En contraste, la intersindical estudiantil estimó una asistencia de 250.000 manifestantes en todo el país y 75.000 en la capital.
Protestas en Francia pierden convocatoria
Los números reflejan una caída considerable respecto de las jornadas anteriores. El 31 de octubre, las autoridades contabilizaron 320.000 participantes, mientras que el 24 de octubre fueron 410.000 y el 17 de octubre alcanzaron los 550.000.
La diferencia también es significativa frente a la movilización del jueves pasado, convocada por los sindicatos, que reunió a 575.000 personas según el Gobierno y más de 1,5 millones de acuerdo con las organizaciones sindicales.
Para esta jornada, el Ministerio del Interior desplegó a 70.000 agentes y comunicó que se habían registrado 232 detenciones de manera provisional.
La institución destacó que la marcha autorizada en París se desarrolló sin mayores incidentes, salvo algunos problemas durante la dispersión final. Sin embargo, en ciudades como Toulouse, Grenoble, Marsella, Nantes, Lyon, Burdeos, Estrasburgo y Dijon se reportaron enfrentamientos y alteraciones del orden público en manifestaciones no autorizadas.
Sindicatos y estudiantes mantienen sus reivindicaciones
La principal movilización en París fue convocada por sindicatos y organizaciones estudiantiles. La marcha comenzó en la plaza de la República y avanzó hasta la plaza de Nación, acompañada por música y consignas, además de interpretaciones de La Marsellesa.
El escenario de las protestas tendrá un nuevo capítulo este lunes, cuando representantes del Gobierno se reúnan con organizaciones sindicales, patronales y actores del sector educativo para abordar las demandas que motivaron las movilizaciones.