Las fundaciones Chile Sustentable, Greenpeace y AIDA presentaron una denuncia ante la Superintendencia del Medio Ambiente, acusando el incumplimiento de las normativas de cierre de varias centrales termoeléctricas a carbón en Chile. Esto afecta especialmente a las centrales cerradas entre 2019 y 2025 como parte del Plan de Descarbonización.
Según las fundaciones, 7 de las 14 centrales cerradas no cumplieron con las Resoluciones de Calificación Ambiental (RCA) necesarias para garantizar un cierre adecuado.
Entre ellas se encuentran las plantas Tocopilla, Ventanas y Bocamina, que, a pesar de no contar con RCA o de tener condiciones no cumplidas, no presentaron los planes de desmantelamiento y remediación de residuos exigidos.
Las fundaciones denunciaron que las empresas generadoras han eludido la fiscalización mediante mecanismos administrativos como las Consultas de Pertinencia, modificando las condiciones de cierre sin someterlas a una nueva evaluación ambiental.
Según Roxana Núñez, abogada de Greenpeace, esto constituye un incumplimiento sistemático de la normativa ambiental, afectando el derecho de las comunidades a un medio ambiente libre de contaminación.
Las fundaciones solicitan que se apliquen sanciones a las empresas responsables y que se fortalezca la regulación y fiscalización para evitar pasivos ambientales en las zonas afectadas por estas centrales.