El arranque de 2026 dejó una señal potente en la industria del salmón chileno, que vuelve a posicionarse con cifras al alza. Pero esta vez, el crecimiento no viene de la mano de más producción, sino de algo más estratégico: eficiencia, optimización y gestión interna.
De acuerdo con el último reporte del Consejo del Salmón, las exportaciones alcanzaron 251.413 toneladas, marcando un incremento de 20,7% frente al mismo periodo del año pasado. En paralelo, los envíos totalizaron US$1.900 millones, lo que representa un alza de 9,3% interanual.
Esta diferencia entre volumen y valor no pasó desapercibida. Refleja un ajuste en los precios promedio y en la forma en que se están enviando los productos, en línea con una estrategia que prioriza mayor presencia global mediante volumen.
Eficiencia: la verdadera protagonista del crecimiento
La industria no creció porque produjera más, sino porque aprendió a hacerlo mejor, tal como explicó la presidenta ejecutiva del gremio, Loreto Seguel.
“El primer trimestre de 2026 da cuenta de una industria que vuelve a tomar impulso, pero lo hace desde su fortaleza estructural. Desde una capacidad de adaptarse y operar mejor”, afirmó.
La ejecutiva dejó claro que este momento responde a un cambio profundo en la forma de operar. No se trata de expandirse, sino de exprimir al máximo la capacidad existente.
“Este crecimiento no está dado por una expansión de la producción, sino por una gestión más eficiente de la capacidad instalada, donde la optimización de procesos ha permitido aumentar los volúmenes de exportación”, agregó.
Así, el sector logró incrementar envíos mediante una mejor administración de la biomasa disponible, sin alterar sus límites productivos. Un patrón que, según el informe, se repitió de manera constante durante todo el trimestre.
Mercados en movimiento y cifras que sorprenden
El dinamismo también se reflejó en las especies y destinos. El salmón Atlántico lideró el avance con un fuerte crecimiento de 34,7%, mientras el salmón Coho mantuvo una línea más estable, con un alza de 1,8%.
En cuanto a mercados, Estados Unidos se mantuvo como el principal destino, creciendo un 18%. Le siguió Brasil, que avanzó un 22,3%, consolidando su peso en la región.
Japón, en tanto, mostró un comportamiento más moderado con un 4,7%, propio de un mercado ya maduro. Pero el gran protagonista fue China, cuyas importaciones se dispararon un 164%, evidenciando una estrategia clara de diversificación internacional.
No todo fue positivo. Rusia, cuarto mercado del salmón chileno, registró una caída de 32% en volumen, en medio de un escenario global cambiante.
El crecimiento tiene límites y el sector lo sabe
Pese al buen momento, el propio sector reconoce que este impulso tiene un techo. El modelo basado en eficiencia podría no ser suficiente para sostener el crecimiento en el largo plazo. “Este informe reafirma que el salmón chileno es un sector estratégico para el país. Su crecimiento en el corto plazo está vinculado a mejoras internas, pero eso tiene un techo.”, advirtió Seguel.
La ejecutiva fue más allá y puso el foco en lo que viene. “Si Chile aspira a consolidarse como líder mundial en esta industria, se requiere una agenda país que acompañe este esfuerzo.”, sostuvo.
Finalmente, cerró con una idea que resuena fuerte en la industria. “La eficiencia ha sido clave para esta recuperación, pero el siguiente salto depende de decisiones estructurales.”
Desde el gremio ya lo plantean como prioridad. Apuntan a mejoras regulatorias, mayor certeza para la inversión y una visión de largo plazo que permita potenciar uno de los pilares exportadores del país.