El Gobierno inició la construcción de la línea de transmisión Kimal-Lo Aguirre, proyecto clave para la transición energética de Chile.
Tendrá 1.346 kilómetros y unirá la Región de Antofagasta con la Metropolitana, permitiendo transportar energía renovable desde el norte.
La obra busca mejorar la eficiencia y seguridad del sistema eléctrico nacional. El biministro Álvaro García destacó que aportará energía más limpia y barata al centro del país y que es prioridad del Gobierno.
También proyectó un impacto positivo en las tarifas eléctricas al reemplazar generación más contaminante. Desde Hacienda, Nicolás Grau calificó el proyecto como “el más importante del país” por su rol en la descarbonización económica.
La ministra Maisa Rojas valoró que el proceso ambiental fue más ágil gracias a altos estándares técnicos y ambientales.
Obra estratégica y generadora de empleo
El trazado conectará María Elena con Lo Aguirre, pasando por 5 regiones y 28 comunas. La inversión será de US$ 1.500 millones y generará cerca de 7.000 empleos en su etapa de construcción.
La obra obtuvo su Resolución Ambiental (RCA) en 2025, en un plazo 30% menor al habitual, lo que permitió iniciar su ejecución. Kimal-Lo Aguirre es considerada clave para alcanzar la carbono neutralidad al 2050.