La actividad agrícola está fuertemente influenciada por factores que escapan del control humano. En Las uvas de la ira, John Steinbeck aborda los problemas que el sector agrícola de EE. UU. enfrentó después de la impactante caída de la bolsa de valores en 1929, un periodo de dificultad económica generado por las inclemencias climáticas, así como las desigualdades económicas y la sobre producción industrial. En la actualidad, este tipo de fenómenos todavía alteran al mercado Forex.
En la actualidad
Imagina que en Valparaíso cae una sequía como la del Dust Bowl, capaz de prolongarse por más de cinco años. Con los embalses al mínimo, la producción vitivinícola se vería gravemente afectada; la posición actual de Chile como el cuarto exportador mundial de vino estaría en riesgo; habría una fuerte caída en el PIB, el cual desataría también un aumento en la desigualdad económica para el sector rural. Ante la falta de ayuda eficaz y la inflación, probablemente los agricultores migrarían de zona o de sector laboral, sumado al descontento y la tensión sociopolítica interna.
La receta del colapso
La oferta-demanda, el descontento social, la migración de capital, la caída del CLP, la posición global del país y la percepción que los inversionistas y traders tienen del país, serían la receta perfecta para un colapso económico que nace en la etapa más temprana: la agricultura.
Por esta razón es necesario mantenerse bien informados de los eventos locales en tiempo real; las tensiones políticas, cambios regulatorios y eventos climáticos que afectan zonas de producción primarias están directamente ligadas a los valores de las divisas, el flujo de capital y el desarrollo de estrategias de acción frente a la volatilidad.