El exministro de Salud Jaime Mañalich abordó los principales desafíos que enfrenta la salud en Chile y el impacto que tendrá la inteligencia artificial en la medicina, durante una entrevista en La Hora Liberal.
Durante la conversación, el académico y especialista en economía de la salud sostuvo que la tecnología puede transformar profundamente la forma en que se diagnostican y atienden las enfermedades, aunque también planteó interrogantes sobre el futuro del trabajo médico y la relación entre pacientes y profesionales.
Jaime Mañalich y el impacto de la inteligencia artificial en la salud
Para el exministro, la revolución de la inteligencia artificial representa uno de los principales puntos de inflexión de la humanidad y tendrá consecuencias especialmente importantes para la medicina.
“Lo que está significando la revolución de la inteligencia artificial, que creo que es un tema que va a cambiar completamente la historia”, manifestó.
En materia sanitaria, sostuvo que algunas de las transformaciones ya están ocurriendo. El uso de plataformas de inteligencia artificial para realizar consultas médicas se ha convertido, a su juicio, en una práctica cada vez más habitual tanto entre pacientes como entre profesionales.
“Hoy día el uso fundamental de las plataformas de inteligencia artificial civil es consulta médica. ¿Quién no lo ha hecho? Es el uso fundamental”, aseveró.
El futuro del médico: tecnología y acompañamiento humano
Mañalich sostuvo que la inteligencia artificial podría modificar el papel tradicional de los médicos. Sin embargo, remarcó que existe una dimensión humana que la tecnología no puede reemplazar.
En ese escenario, anticipó que el trabajo médico podría concentrarse cada vez más en el acompañamiento y en la toma de decisiones considerando las circunstancias particulares de cada paciente. “Paradójicamente, en la práctica de medicina, es probable que la labor del médico clínico se minimice”, aseguró.
Para Mañalich, esto no significa necesariamente que los profesionales de la salud pierdan relevancia. Por el contrario, la tecnología podría transformarse en una herramienta para enfrentar el déficit de especialistas y los elevados costos del sistema.
“Desde el punto de vista positivo, el recurso médico es tan escaso y tan caro, que de repente tener una ayuda, un copiloto, un acompañante, que con algoritmos pueda ayudar a tomar decisiones, puede ser un avance significativo”, comentó el exministro.
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