Este viernes, la Municipalidad de Las Condes comenzará la fiscalización de la venta de alcohol a cargo de inspectores municipales y jóvenes mayores de edad que simularán ser compradores. La medida busca que se cumpla la ordenanza municipal que pide confirmar la mayoría de edad de los compradores al pedir siempre el carnet o pasaporte.
El rol de los jóvenes encubiertos será comprobar si en la botillerías les piden cédula de identidad para verificar si realmente tienen 18 o más años de edad. De no hacerlo, el local o los repartidores arriesgan una multa que van desde las 2 hasta las 5 UTM, es decir, entre $97 mil y $243 mil, según consigna El Mercurio.
“El repartidor deberá pedir el carnet al momento de la entrega para verificar si quien recibe en el domicilio es mayor de edad”, confirmó el alcalde Joaquín Lavín.
Los “inspectores encubiertos” tienen entre 18 y 19 años y se les pagará una parte del arancel de la carrera que estudian a cambio de cuatro horas de trabajo durante un día en la semana.
Para evitar la venta de alcohol a menores de edad, sumamos a los actores de venta con el lema "Sin Carnet No". Botillerías, supermercados, minimarkets y delivery deberán exigir la cédula de identidad al vender alcohol. pic.twitter.com/JIma0h3vdb
— Las Condes (@Muni_LasCondes) August 8, 2019