Este miércoles Carabineros hizo un llamado a la ciudadanía a preferir el transporte oficial en el Aeropuerto de Santiago, luego de que desde el 2023 a la fecha haya cursado casi 2.000 infracciones ligadas a estafas y falsos servicios de transporte en el recinto.
En ese sentido, desde el año pasado a la fecha se han cursado 1.953 infracciones asociadas con agentes captadores informales de servicio de transporte de pasajeros en el Aeropuerto Arturo Merino Benítez.
De la cifra, 31 individuos han sido detenidos por delitos como hurto, robo, estafa, riña, falsificación de documentos públicos y uso fraudulento de tarjetas de débito/crédito. En el mismo período, la policía ha retirado de circulación 198 vehículos asociados al transporte informal y contabiliza 503 infracciones relacionadas con conductores de taxis.
La situación, que afecta directamente a turistas y extranjeros, preocupa también a las empresas que operan en el principal puerto aéreo de Chile. En el caso particular de Transvip, la firma chilena llama a prevenir estafas y chequear conductores formales y adecuados para este tipo de traslados.
“El escenario existe y por tanto es necesario estar siempre informando a las personas que viajan sobre lo que está ocurriendo en el terminal aéreo de Santiago; ellos mismos, además deben estar atentos y saber que una vez que estén en el lugar tienen que chequear toda información con las fuentes oficiales” comenta al respecto Francisco Martínez, jefe de operaciones del segmento Pasajeros de Transvip.
Transvip, empresa que opera como transporte oficial de pasajeros en los aeropuertos de Antofagasta, Calama y Santiago, cuenta con una flota de 400 vehículos, entre taxis y minibuses, junto a una dotación total de más de 1.400 choferes, de los cuales 140 son mujeres; todos ellos entrenados bajo modelos de seguridad para servicios tanto particular o corporativo. Para contratar el servicio, los pasajeros pueden reservar sus traslados vía internet bajando la aplicación respectiva o en la página web https://www.transvip.cl/.
“Desde hace años venimos trabajando con fuerza para potenciar la seguridad de nuestros conductores y pasajeros, entendiendo que los primeros siempre deben dar el ejemplo. Un conductor de élite, por ejemplo, se caracteriza por su limpieza y pulcritud, traducidos en la forma en que cuida su vehículo y la atención al pasajero; y también por su capacidad de anticipar los riesgos en la ruta y tener un respeto irrestricto de las normas del tránsito” agrega Martínez.
El ejecutivo explica que los conductores de la compañía pasan por un riguroso proceso de filtro, el cual considera revisiones de la hoja de vida del postulante y pruebas técnicas de su desempeño; luego, una vez seleccionados, dice, los choferes operan bajo una política de seguridad vial interna basada en cuatro pilares: excesos de velocidad, control de somnolencia, drogas y alcohol e inspección vehicular y documentación.
“Hay dos puntos primordiales para garantizar una o un conductor seguro; el primero es el monitoreo de la velocidad -una de las principales causas de accidentes de tránsito- y la fatiga. Hace cinco años comenzamos a aplicar un sistema para evaluar si un chofer es apto o no para tomar un viaje, dependiendo de parámetros objetivos (como la cantidad de horas al volante). En la auditoría de la velocidad también se utilizaron herramientas digitales para detectar faltas a los umbrales de seguridad”, sintetiza el ejecutivo.
Martínez por último destaca que los lineamientos corporativos vigentes, en pro de la seguridad vial, con la gestión de seguridad y la utilización de herramientas de control, son para la firma un aporte en el avance hacia la certificación de la normativa ISO 39001.