El exsubsecretario de Redes Asistenciales, Luis Castillo, abordó en La Mañana de Agricultura la crisis en el sistema de listas de espera, acusando a “directivos del Gobierno” de “priorizar elementos ideológicos” por sobre una integración del sistema público y privado en la salud.
“Uno echa de menos una organización completa del manejo y la conducción de las listas de espera, hay que reforzar y mejorar brutalmente”, declaró el Decano de la Facultad de Ciencias de la Salud en la Universidad Autónoma.
“Fonasa ha hecho una licitación a tres años para la compra de cirugías en lista de espera, sin embargo, lo que hemos dicho ya varias veces, es que esto no es solo una compra de prestaciones, tiene que ser una integración del sistema público y privado, al estilo de la pandemia”, comentó.
“Ahí hay intensos problemas ideológicos, un enfrentamiento respecto al sector privado que todavía ideológicamente no ha sido resuelto. Un grupo de directivos del Gobierno creen que al traspasar o integrar al sector privado se va a privatizar la salud pública, o se van a desplazar recursos públicos al sector privado, independiente del dolor o sufrimiento humano”, afirmó.
“Se priorizan elementos ideológicos, fundamentalmente ante las listas de espera y el sufrimiento de las personas. Ese ha sido la gran dificultad que ha habido para, al menos, en el tema cáncer, integrar el sistema público-privado”, criticó.
“Entre el año 2018 y 2023, 8,6 millones de adultos mayores utilizaron la red privada. Aquí hay una integración en la práctica, el único problema que hay acá es que estas personas lo hacen en el sector privado con un copago muy elevado”, sentenció.
“Fonasa sin esta modalidad del seguro complementario, el copago en una clínica general para prestaciones ambulatorias, no sobrepasa el 40%. En cambio, para hospitalizaciones, el copago es casi un 80% de la cuenta total. Hay una gradiente diferencial muy elevada”, declaró.
“Estas son las consecuencias de mirar en forma fraccionada, de parte de algunas autoridades de Foansa, el sector privado y el sector privado. Al sector privado lo miran como un mero prestador, al cual se le compran prestaciones y no se le integra en la solución”, añadió.
“Lo que necesitan las personas es mayor integración y poder disponer de horas en un lado o en otro, como un sistema único. Eso en mi juicio en lo que hay que avanzar”, afirmó.