La Municipalidad de San Miguel interpuso una querella ante el 11.º Juzgado de Garantía de Santiago contra todas las personas que resulten responsables como autores, cómplices o encubridores por el delito de fraude al fisco estimado en $7.611.495.901, luego de detectar anomalías en la sobreestimación de ingresos y subestimaciones de gastos para el presupuesto 2025.
A través de un análisis realizado por la Dirección de Administración y Finanzas (DAF) a fines de marzo pasado, el municipio logró constatar una sobreestimación de ingresos de $4.687.540.181. Esto, debido a que el presupuesto 2025 se fijó por la antigua administración en $23.067.595.877, lo que representa un incremento irrisorio e injustificado del 22% respecto a los ingresos percibidos en 2024, que fueron de $18.380.055.696.
“Apenas asumimos la administración de San Miguel, nuestro foco fue implementar mayor seguridad para los vecinos y ordenar las arcas fiscales para desarrollar diversos programas en beneficio de la comunidad que se encontraba en el abandono. Lamentablemente, nos encontramos con millonarias irregularidades en sobreestimación y subestimación de gastos de presupuesto totalmente injustificados, con información que no tiene ningún sustento jurídico y que sobrepasa los 7 mil millones de pesos”, señaló la alcaldesa Carol Bown.
“Pese a esta situación, como administración y en conjunto al Concejo Municipal, hemos realizado un gran esfuerzo en poder proveer de los recursos necesarios para aquellos programas más prioritarios como la seguridad municipal y del área social”, agregó Bown.
Los principales déficits se generan en las partidas asociadas con patentes y tasas por derechos, permisos y licencias, derechos de aseo y el saldo inicial de caja, con crecimientos que superan la tendencia de los últimos años. En los permisos de circulación, el promedio de crecimiento en los últimos cinco años ha sido de un 9,53%, proyectándose un alza infundada del 15,5% para este año respecto a lo obtenido en 2024.
Además, se identificó la existencia de subestimaciones en los gastos correspondientes para el presupuesto 2025 por un total de $2.923.955.720, disminuyendo significativamente los recursos municipales en comparación con el año pasado, sin sustento financiero ni jurídico que respalde esta decisión. Estos compromisos económicos no fueron incluidos en su totalidad, o solo de manera parcial, lo que generará una pérdida directa para el municipio al estar impedido de cumplir con dichas obligaciones.
Dentro de este listado figuran arriendos de Juzgados de Policía Local y Programas de Pavimentos Participativos, entre otros. Mientras que en los compromisos de continuidad de servicios que no cuentan con los recursos suficientes están los residuos urbanos, aseo comunal, el Programa de Educación Ambiental y el retiro y disposición final de voluminosos y escombros en la vía pública.
Este último punto evidencia en su totalidad una administración desleal del patrimonio público, según lo establecido por la Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades, al no garantizar el cumplimiento por el que fue constituido el municipio, y no contemplar debidamente los gastos anteriormente mencionados en el presupuesto municipal.
Por otro lado, se identificaron servicios de aseo, correo, riego de plazas y parques, servicios de pago y cobranza, y mantención de alumbrado público como los servicios con mayor diferencia presupuestaria entre 2024 y 2025, impidiendo al municipio cumplir de manera efectiva las obligaciones legales y contractuales para el presente año.
Cabe señalar que esta querella por fraude al fisco, se suma a la denuncia ya realizada en enero pasado por la actual administración ante presuntos delitos de la Corporación de San Miguel. Esto, tras las revelaciones de Catherina Embry Cristi, exjefa del Departamento de Contabilidad y Finanzas, quien notificó de “un esquema de malversación de fondos públicos y fraude al Fisco por más de $1.000 millones, destinados por el Ministerio de Salud para remuneraciones que fueron desviados para pagar a personal ajeno al sector, incluyendo empleados fantasmas”.