El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, abordó el homicidio del niño de 12 años ocurrido en San Bernardo durante una encerrona y aseguró que el Gobierno trabaja para esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante la justicia.
La autoridad reiteró sus condolencias a la familia de la víctima y calificó el caso como un hecho “terrible” y de gran impacto para el país. “Estamos trabajando con toda la fuerza que tenemos y con todos los investigadores posibles. La investigación avanza a buen ritmo”, señaló.
Consultado por declaraciones realizadas durante la mañana, donde sostuvo que el Estado había fallado, el ministro explicó que la principal obligación estatal es garantizar la seguridad y la integridad de las personas. “Cuando ocurren estos hechos violentos y traumáticos para la sociedad, efectivamente el Estado no está cumpliendo su rol”, afirmó.
En esa línea, llamó al Congreso a acelerar la tramitación de más de 20 iniciativas en materia de seguridad, incluyendo proyectos que amplían atribuciones para policías y Fuerzas Armadas.
Querella y agenda de seguridad
Arrau confirmó que el Gobierno evalúa hacerse parte de las acciones judiciales relacionadas con el caso, mediante instrucciones ya entregadas a la Subsecretaría de Seguridad Pública.
Además, descartó que la reinstalación de la pena de muerte esté dentro de las prioridades del Ejecutivo, destacando en cambio el fortalecimiento de regímenes de máxima seguridad en cárceles para enfrentar al crimen organizado.
Sobre el control de armas, defendió la legislación vigente y adelantó que impulsarán cambios para que carabineros puedan portar permanentemente su arma de servicio y cuenten con mayores herramientas jurídicas para actuar incluso cuando estén fuera de servicio.