El Ministerio de Salud, a través del subsecretario de Redes Asistenciales, Bernardo Martorell, expresó su enérgica condena al ataque que afectó a un equipo de Atención Primaria de Salud en la comuna de Ercilla, Región de La Araucanía, ocurrido el sábado pasado mientras se dirigían a una posta rural del sector Chacaico.
El incidente se registró cuando el personal del Centro de Salud Familiar (Cesfam) de Ercilla fue emboscado por sujetos armados. Uno de los disparos efectuados impactó en el suelo, causando una herida en la pierna a un nutricionista producto del rebote del proyectil. El hecho generó consternación tanto en la comunidad como entre las autoridades de salud.
“Estamos consternados por el ataque que sufrió nuestro personal de Atención Primaria de Salud en Ercilla. Hemos coordinado con nuestros directivos regionales para proporcionar atención de urgencia y apoyo psicológico a nuestros trabajadores afectados”, declaró el subsecretario Martorell.
En respuesta al hecho, Martorell anunció que el Ministerio de Salud ha establecido coordinación directa con los Ministerios del Interior y de Seguridad Pública para implementar medidas que refuercen la protección de los equipos de salud que operan en zonas de alto riesgo. “Estamos trabajando en conjunto con la Subsecretaría del Interior, y prontamente con el Ministerio de Seguridad Pública, para mejorar las condiciones en las que nuestros equipos realizan su labor, asegurando un entorno seguro y propicio”, indicó.
El subsecretario también sostuvo comunicación directa con Gabriela Flores, presidenta de la Confederación de Funcionarios de la Salud Municipal (Confusam), para informarle sobre las acciones en curso y reiterar el compromiso del Gobierno con el resguardo de los trabajadores. “Es fundamental que nuestros funcionarios puedan desempeñar su labor sin temor. Condenamos enérgicamente este acto de violencia que afecta a quienes cuidan la salud de nuestras comunidades”, añadió.
El Ministerio de Salud informó que continuará monitoreando la situación en la zona y no descarta implementar protocolos especiales de seguridad para el desplazamiento del personal sanitario en territorios rurales o con antecedentes de riesgo.
El ataque reaviva la preocupación por la seguridad de los equipos de salud en regiones donde existen condiciones de conflictividad y violencia, en especial considerando el rol fundamental que cumplen en la atención de comunidades aisladas o vulnerables.