La Municipalidad de Santiago habilitó las instalaciones del Internado Nacional Barros Arana (INBA) para acoger a 38 personas que perdieron sus hogares tras un incendio ocurrido la noche del viernes cerca de Plaza de Armas. Esta medida busca proporcionar un espacio seguro mientras se evalúan los daños y se gestiona una solución definitiva para los damnificados.
El equipo de la Dirección de Educación Municipal, encabezado por Pilar Sazo, coordinó junto a Gonzalo Saavedra, rector del INBA, la adecuación de dos dormitorios con capacidad para 25 personas cada uno en el segundo piso del establecimiento. Los estudiantes internos que permanecen en el recinto durante el fin de semana fueron reubicados en un dormitorio del primer piso para proteger su privacidad y rutina.
Durante el día, las familias afectadas permanecen en el edificio Consistorial de la municipalidad, donde reciben comidas y atención necesaria. Por las noches, utilizan los dormitorios y baños habilitados en el INBA. Para garantizar la seguridad y comodidad de todos, se implementaron accesos diferenciados, cierres perimetrales y medidas para evitar la interrupción de las actividades de los estudiantes.
La municipalidad continuará monitoreando la situación y evaluando los daños estructurales del edificio afectado, que permanecerá cerrado por varios días.